Las declaraciones del intendente de Funes, Roly Santacroce, confirmando que se ausentará durante casi un mes para viajar al Mundial de Estados Unidos generaron una ola de críticas que rápidamente escaló a nivel provincial y nacional. Redes sociales, mensajes de vecinos y dirigentes políticos coincidieron en un punto: consideran inadmisible que un jefe comunal se tome licencia en medio de una crisis económica y social que también golpea a su ciudad. Mientras tanto, el concejal radical Ignacio Rimini advirtió que la ausencia requiere autorización del Concejo y cuestionó con dureza la decisión del mandatario local.
La política santafesina sumó esta semana un nuevo escándalo que rápidamente cruzó los límites de Funes y se instaló en medios nacionales.
Todo comenzó con una entrevista radial donde Santacroce confirmó públicamente que viajará al Mundial de fútbol de Estados Unidos junto a un grupo de amigos, una tradición personal que —según explicó— mantiene desde hace décadas.
La declaración parecía una anécdota futbolera más. Pero terminó transformándose en un problema político de grandes dimensiones.
“Lo necesito, trabajo mucho”
En la entrevista con Cadena 3 Rosario, el intendente explicó que suele viajar a cada Copa del Mundo desde 1998 y aseguró que esta vez tampoco romperá la tradición.
“Yo tengo un grupo de amigos que cada cuatro años nos olvidamos de todo y nos vamos 15 o 20 días a cada Mundial. Y a este también voy porque me siento bien, cómodo”, sostuvo.
También justificó la licencia afirmando que necesita descansar. “Lo necesito realmente, trabajo mucho. No tuve vacaciones”, señaló.
La frase, lejos de descomprimir la situación, terminó potenciando las críticas.
Un escándalo que explotó en redes y medios nacionales
Las repercusiones fueron inmediatas.
En redes sociales comenzaron a multiplicarse mensajes cuestionando el momento elegido para ausentarse de la gestión y el tono con el que el propio Santacroce habló del viaje.
La crítica más repetida tuvo un eje común: la desconexión entre el discurso del intendente y la realidad económica y social que atraviesa gran parte de la población.
Muchos vecinos plantearon que mientras comerciantes, trabajadores y familias enfrentan dificultades económicas, el jefe comunal aparece hablando de irse casi un mes al Mundial con amigos.
La polémica rápidamente fue tomada por portales nacionales, programas de televisión y radios de todo el país, transformando un tema local en una discusión política de alcance nacional.
El dato que agravó la situación: no serían 17 días, sino casi un mes
Uno de los puntos que más tensión agregó al tema fue la discusión sobre la verdadera duración de la licencia.
El concejal radical Ignacio Rimini aseguró en una entrevista radial que el intendente intenta instalar públicamente que se ausentará 17 días, cuando en realidad el pedido de licencia abarcaría desde el 9 de junio hasta el 9 de julio.
“El intendente de Funes se toma licencia un mes para ir al Mundial”, afirmó Rimini.
Según explicó el edil, la Ley Orgánica de Municipalidades permite ausencias de hasta 10 días hábiles sin autorización legislativa. Pero en este caso, por la cantidad de tiempo, la licencia requiere aprobación formal del Concejo.
Y ahí empieza otra discusión política: qué harán los concejales cuando el tema llegue oficialmente al recinto.
“Es una vergüenza”
Rimini fue uno de los dirigentes más duros con la decisión del intendente. “Es un escándalo”, sostuvo durante una entrevista con Radio La Red Rosario.
Además cuestionó el mensaje político que transmite la situación. “La realidad es que uno cuando se dedica a la gestión pública sabe que tiene cuatro años para estar al pie del cañón”, afirmó.
El concejal radical también remarcó que la ciudad atraviesa múltiples problemas cotidianos y cuestionó que el intendente priorice un viaje personal en este contexto.
Un contexto personal y judicial cada vez más delicado
La polémica además aparece en un momento especialmente complejo para Santacroce.
En los últimos meses el intendente quedó envuelto en un conflictivo proceso de divorcio con su ex esposa, situación que derivó en denuncias públicas, versiones cruzadas y una fuerte exposición mediática nacional.
Parte de esos episodios ya comenzaron a judicializarse y prometen seguir generando repercusiones políticas y mediáticas.
En la propia entrevista donde habló del Mundial, Santacroce también intentó minimizar el conflicto familiar y aseguró que “está solucionado”.
Sin embargo, el tema sigue abierto y suma otro frente de desgaste para el mandatario.
La discusión de fondo: política, privilegios y sensibilidad social
El caso terminó abriendo un debate mucho más amplio que excede el viaje en sí mismo.
Porque la discusión real no pasa solamente por si un intendente puede o no tomarse vacaciones.
El problema político aparece cuando gran parte de la sociedad percibe que existe una desconexión entre las prioridades de la dirigencia y las dificultades cotidianas de la gente.
Y ahí fue donde el viaje al Mundial terminó transformándose en un símbolo incómodo.
Especialmente en un contexto donde municipios de toda la provincia hablan de caída de recursos, crisis económica, problemas de infraestructura y dificultades sociales crecientes.
Por ahora, el tema sigue escalando.
Las críticas continúan creciendo en redes sociales y medios nacionales. El Concejo deberá intervenir formalmente si la licencia supera los plazos legales permitidos. Y la oposición ya anticipa que dará pelea política alrededor del tema.
Mientras tanto, Santacroce parece decidido a mantener el viaje. Y Funes quedó, una vez más, en el centro de una polémica que mezcla fútbol, poder, crisis social y una pregunta política que empieza a repetirse cada vez más fuerte: ¿hay dirigentes que perdieron completamente noción del momento que vive la sociedad argentina?.


