La polémica por el Parque Acuático en la Costanera Norte continúa escalando y ya dejó de ser únicamente una discusión sobre una obra pública. Para la concejala rosarina Fernanda Gigliani, el conflicto expone un problema mucho más profundo: la forma en que el gobierno municipal de Pablo Javkin toma decisiones sin escuchar a vecinos, instituciones y hasta a sectores de su propia coalición política.
Durante una entrevista en el programa Democráticamente, conducido por Juan Francisco por AGOFA TV, la edil fue especialmente crítica con la actitud del Ejecutivo municipal frente a los reclamos ciudadanos, cuestionó la frustrada sesión extraordinaria convocada para debatir el Parque Acuático y aseguró que existe una creciente distancia entre el gobierno local y una parte importante de la sociedad rosarina.
“Descalifican a quienes participan”
Uno de los puntos más duros de la entrevista estuvo vinculado a las expresiones que funcionarios y dirigentes oficialistas utilizaron para referirse a vecinos y organizaciones que participaron de la convocatoria en el Concejo Municipal.
Gigliani sostuvo que existe un error político por parte del Ejecutivo al intentar desacreditar a quienes se movilizan para expresar su posición sobre proyectos que impactan en la ciudad.
Según relató, la masiva presencia de ciudadanos en el Palacio Vasallo demostró que existe una preocupación genuina por el destino de la Costanera Norte y que la discusión excede largamente las disputas partidarias.
Para la concejala, el cambio de discurso oficial sobre el proyecto también es una muestra de que la movilización social produjo efectos concretos.
Recordó que inicialmente se presentó como un “mega parque acuático” y que con el paso de las semanas el Ejecutivo comenzó a poner el foco en otras obras complementarias como la recuperación de la costa o la reparación del conducto Poggio.
“Eso pasó porque hubo vecinos que se organizaron y porque hubo sectores políticos que plantearon objeciones”, resumió.
La sesión frustrada y las explicaciones pendientes
La dirigente también se refirió a la frustrada sesión extraordinaria convocada para debatir los expedientes vinculados al Parque Acuático.
Aunque la reunión no logró reunir el quórum necesario para funcionar, Gigliani sostuvo que la instancia fue completamente válida y que quienes decidieron no asistir deberán explicar públicamente los motivos de su ausencia.
En ese contexto apuntó especialmente contra los concejales de La Libertad Avanza, quienes habían expresado cuestionamientos al proyecto e incluso impulsado acciones judiciales, pero finalmente no participaron de la convocatoria.
Para la edil, la política no puede delegar permanentemente en la Justicia debates que deben resolverse en los ámbitos institucionales para los cuales fueron elegidos los representantes de la ciudadanía.
“La Justicia tiene que ser el último recurso y no el primer paso”, sostuvo durante la entrevista.
“Javkin muestra poca vocación democrática”
Quizás la definición más fuerte de la entrevista fue la que Gigliani utilizó para describir la actitud del intendente frente a los cuestionamientos.
La concejala consideró que existe una creciente dificultad del Ejecutivo para aceptar posiciones distintas y debatir proyectos antes de anunciarlos.
“Está mostrando muy poca vocación democrática y muy poca escucha”, afirmó.
Según explicó, uno de los principales problemas es que las iniciativas llegan cerradas, sin instancias previas de consulta con vecinos, instituciones, colegios profesionales o incluso con los propios concejales oficialistas.
Para Gigliani, ese mecanismo de funcionamiento termina generando conflictos evitables y profundizando el malestar ciudadano.
Del Parque Acuático a Belgrano 548
La concejala también vinculó lo ocurrido con el Parque Acuático a otra discusión que viene generando fuertes controversias en Rosario: el proyecto urbanístico de Belgrano 548 y las modificaciones normativas que permitirían construir en una zona sensible desde el punto de vista patrimonial.
Para Gigliani, ambos casos forman parte de una misma lógica de gestión.
Según explicó, primero se intentó avanzar mediante una excepción urbanística particular y, ante la resistencia social e institucional, ahora se impulsa modificar normas generales para adecuarlas a un caso específico.
La edil sostuvo que las transformaciones urbanas más importantes de la ciudad históricamente se construyeron a través de procesos de diálogo, participación y consensos amplios.
Por eso considera preocupante que proyectos de alto impacto se impulsen sin instancias previas de discusión pública.
Un Concejo con poco margen para negociar
Otro aspecto abordado durante la entrevista fue la situación política dentro del Concejo Municipal.
Gigliani describió un escenario de creciente tensión donde los consensos son cada vez más difíciles de construir.
Aseguró que existen concejales oficialistas que mantienen diferencias con algunas de las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo, pero que igualmente terminan acompañándolas debido a la presión política interna.
Según relató, la lógica actual no pasa por buscar acuerdos sino por insistir con proyectos aun cuando no logran reunir los apoyos necesarios.
El debate de fondo
Más allá del destino final del Parque Acuático o del proyecto de Belgrano 548, Gigliani considera que Rosario está discutiendo algo mucho más importante.
Para la concejala, detrás de cada una de estas controversias aparece una pregunta central: qué tipo de ciudad se quiere construir y quiénes participan de esas decisiones.
Por eso insistió en que los gobiernos no deberían interpretar las críticas como un obstáculo sino como una oportunidad para mejorar proyectos y construir consensos más sólidos.
“Dar marcha atrás no siempre significa perder. A veces significa escuchar, corregir y construir algo mejor”, planteó.
Y en ese punto volvió sobre la idea que atravesó toda la entrevista: que el problema principal no es únicamente una obra pública o una excepción urbanística, sino la creciente sensación de que las decisiones se toman cada vez más lejos de quienes después deberán convivir con sus consecuencias.


