La polémica por la construcción del Parque Acuático en la Costanera Norte sumó un nuevo capítulo que cambia el escenario inmediato, aunque no pone fin al conflicto. La Justicia dejó sin efecto la medida cautelar que había paralizado las obras impulsadas por la Municipalidad de Rosario y habilitó al Ejecutivo local a retomar los trabajos, en un fallo que representa un importante respaldo para la gestión del intendente Pablo Javkin. Sin embargo, la discusión de fondo continúa abierta y desde Ciudad Futura ya anticiparon que apelarán la resolución.
La decisión judicial llega en un momento clave. A las puertas del receso invernal de los tribunales, período durante el cual la actividad judicial prácticamente se paraliza, el Municipio buscará acelerar la ejecución de una de las obras más cuestionadas de su gestión. Del otro lado, vecinos, organizaciones ambientalistas, emprendedores y dirigentes opositores aseguran que seguirán dando batalla para impedir un proyecto que consideran perjudicial para el espacio público.
Un fallo que cambia el escenario
El juez Marcelo Quiroga resolvió dejar sin efecto la medida cautelar que había frenado provisoriamente el avance de las obras sobre la Rambla Catalunya.
La resolución no se pronuncia sobre la legalidad definitiva del proyecto, sino únicamente sobre la procedencia de mantener paralizada la obra mientras se tramita el juicio principal.
Según el magistrado, en esta instancia no aparecen acreditados los requisitos excepcionales que justifican suspender una obra pública, al considerar que las presuntas irregularidades denunciadas requieren un análisis jurídico mucho más profundo antes de adoptar una decisión definitiva.
En otras palabras, el expediente sigue abierto, pero el Municipio podrá continuar con los trabajos mientras la Justicia analiza el fondo de la controversia.
Del primer freno judicial al nuevo respaldo
La obra ya había sufrido un duro revés semanas atrás.
En aquel momento, el juez Luciano Juárez había dispuesto una medida precautelar que suspendía los efectos del decreto municipal que impulsaba la licitación del Parque Acuático, luego de un amparo promovido por Ciudad Futura y acompañado por reclamos de vecinos, organizaciones ambientalistas, emprendedores y distintas movilizaciones que cuestionaban el proyecto.
Posteriormente, el expediente fue remitido al Juzgado Civil y Comercial Nº 7 para unificar todas las presentaciones vinculadas al mismo conflicto.
Ahora fue ese juzgado, a cargo de Marcelo Quiroga, el que resolvió levantar la cautelar y permitir que la Municipalidad vuelva a avanzar con la obra.
El Municipio acelera antes del receso judicial
La resolución judicial adquiere una importancia estratégica por el momento en que fue dictada.
Con el inicio del receso invernal de los tribunales, la actividad judicial disminuirá considerablemente durante varias semanas.
Eso implica que, mientras la apelación anunciada por la oposición espera su tratamiento, la Municipalidad contará con un margen temporal para avanzar sobre una obra que hasta hace pocos días permanecía paralizada.
En el Ejecutivo entienden que ese tiempo puede resultar determinante para consolidar el proyecto antes de que la discusión vuelva a instalarse con fuerza en los tribunales.
Javkin celebró el fallo
La respuesta del intendente no tardó en llegar.
A través de sus redes sociales, Pablo Javkin resumió su satisfacción con una frase que rápidamente fue replicada por funcionarios de su gabinete: «Gobernar es hacer. No nos van a parar.»
Desde el oficialismo sostienen que la recuperación integral de la Costanera Norte constituye una de las intervenciones urbanas más importantes de la actual gestión y consideran que la judicialización impulsada por la oposición buscó frenar un proyecto estratégico para Rosario.
Monteverde redobla la apuesta
La respuesta desde Ciudad Futura fue inmediata. El concejal Juan Monteverde calificó la resolución como arbitraria y adelantó que recurrirán el fallo. «En una medida insólita por lo arbitraria, sin argumentos ni fundamentos, el nuevo juez de la causa del Parque Acuático dejó sin efecto la cautelar que frenaba la obra.»
Además agregó: «Vamos a apelar la resolución. Alguno de los poderes de la democracia tiene que escuchar a la gente.»
La apelación abrirá un nuevo capítulo judicial en un conflicto que, lejos de cerrarse, promete seguir escalando.
Una obra que divide a Rosario
Desde su anuncio, el Parque Acuático se convirtió en uno de los proyectos más polémicos impulsados por la gestión de Pablo Javkin.
Mientras el Municipio sostiene que forma parte de un plan integral de recuperación de la Costanera Norte, los sectores opositores denuncian falta de participación ciudadana, cuestionan el procedimiento administrativo utilizado y advierten sobre posibles afectaciones al espacio público.
La controversia ya trascendió el plano político. Vecinos, organizaciones ambientalistas, emprendedores e instituciones participaron activamente de distintas movilizaciones para intentar frenar el proyecto, convirtiendo la discusión en uno de los principales debates urbanos de la ciudad.
La Justicia como nuevo escenario de la política
El fallo favorable al Municipio representa una victoria parcial para el oficialismo. Pero difícilmente pueda interpretarse como el final de la historia. Porque la discusión de fondo sigue pendiente. Y mientras el expediente continúa su curso judicial, la disputa política parece haberse trasladado definitivamente desde el Concejo Municipal y las calles hacia los tribunales.
La pregunta de fondo comienza a ser otra. ¿Cuántos de los grandes debates que Rosario no logra resolver mediante consensos políticos terminarán resolviéndose en los despachos judiciales?
El Parque Acuático parece ser apenas un ejemplo de una tendencia que comienza a repetirse.
Lo que no encuentra acuerdo mediante el debate público, las audiencias con vecinos o la construcción de consensos institucionales, termina siendo definido por un juez. Y eso dice tanto de la política como de la propia Justicia.
No debe perderse de vista otro dato que empieza a sobrevolar cada uno de estos episodios: el año próximo Rosario volverá a vivir un proceso electoral.
Todo indica que Pablo Javkin y Juan Monteverde volverán a ubicarse en veredas opuestas de la discusión política. La disputa por el Parque Acuático, más que un conflicto urbanístico, empieza a leerse también como uno de los primeros grandes enfrentamientos de una campaña que, aunque todavía no comenzó formalmente, parece haber dado sus primeros pasos. En ese escenario también llama la atención el silencio de La Libertad Avanza.
Pese a tratarse de uno de los debates públicos más importantes de la ciudad, la fuerza libertaria ha mantenido un perfil extremadamente bajo respecto del proyecto en los ultimos días. Esa ausencia de posicionamientos comenzó a alimentar especulaciones dentro del mundo político sobre la posibilidad de un entendimiento temprano con el oficialismo municipal de cara a futuras alianzas electorales.
Por ahora son apenas hipótesis. Pero en una ciudad donde cada movimiento comienza a leerse en clave electoral, hasta los silencios empiezan a tener peso político.


