La contradicción empieza a ser cada vez más difícil de explicar. Mientras el gobierno de Javier Milei mantiene encendida la motosierra sobre distintas áreas del Estado, mientras médicos y odontólogos que atienden afiliados del PAMI reclaman una recomposición urgente de sus honorarios, y mientras crecen las denuncias por demoras, falta de prestaciones y una atención cada vez más deteriorada, la conducción política de La Libertad Avanza en Santa Fe logró el nombramiento de al menos siete militantes partidarios en cargos jerárquicos dentro de la estructura de la obra social de los jubilados. Una situación que vuelve a poner en discusión uno de los pilares discursivos con los que el oficialismo llegó al poder: la promesa de terminar con la casta política.
Durante la campaña electoral, Javier Milei construyó gran parte de su identidad política denunciando privilegios, cargos para militantes, estructuras partidarias financiadas por el Estado y lo que definía como una burocracia destinada a sostener intereses políticos antes que mejorar la gestión pública.
Sin embargo, a medida que avanzan los meses de gobierno, comienzan a aparecer situaciones que muestran una realidad bastante diferente. Y una de ellas tiene como escenario al PAMI.
Un conflicto que no encuentra solución
Mientras se multiplican las designaciones políticas, médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios para afiliados de la obra social continúan reclamando una actualización de honorarios que consideran insuficiente para sostener la atención.
En distintas provincias del país se realizaron medidas de fuerza impulsadas por profesionales autoconvocados bajo la consigna «Honorarios justos = atención de calidad».
Los prestadores aseguran que los valores actuales dificultan la continuidad de muchos servicios y advierten que el deterioro económico termina impactando directamente en la calidad de atención que reciben jubilados y pensionados.
Desde el PAMI sostienen que la adhesión fue baja y que la mayoría de los profesionales continuó trabajando con normalidad. También remarcan que recientemente se actualizó la cápita médica y que las negociaciones siguen abiertas.
Sin embargo, el conflicto continúa. Y no es el único frente abierto.
Jubilados cada vez más presentes en hospitales públicos
En Santa Fe, distintos sectores vienen advirtiendo sobre una situación que se repite con frecuencia creciente. Cada vez más afiliados del PAMI terminan recurriendo al sistema público de salud.
Incluso desde la Provincia se advertido meses atrás sobre un incremento récord en la demanda de jubilados nacionales dentro de hospitales públicos santafesinos.
La explicación aparece vinculada a problemas de cobertura, demoras en autorizaciones, falta de prestaciones y dificultades para acceder a determinados servicios.
La consecuencia es conocida: hospitales provinciales absorbiendo una demanda que originalmente corresponde a la obra social más grande de América Latina.
La motosierra que no llega a los cargos políticos
En ese contexto, las recientes designaciones dentro del PAMI generan ruido.
Porque mientras se habla de austeridad, eficiencia y reducción del gasto, la conducción santafesina de La Libertad Avanza logró incorporar a siete dirigentes partidarios en cargos jerárquicos dentro de la estructura provincial del organismo.
Las resoluciones fueron firmadas por el director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamon.
Las incorporaciones incluyen jefaturas de Centros de Atención Personalizada (CAP) en distintas localidades santafesinas y también movimientos hacia áreas sensibles vinculadas a políticas sociales y organizaciones de jubilados.
Lo llamativo es que en la mayoría de los casos los propios designados exhiben públicamente su pertenencia política a La Libertad Avanza y su cercanía con la diputada nacional Romina Diez, principal referente libertaria en la provincia.
Las redes sociales de varios de ellos muestran fotografías con Karina Milei, actividades partidarias, campañas electorales y participación activa dentro de la estructura libertaria.
¿Meritocracia o militancia?
Durante años, los dirigentes libertarios cuestionaron la utilización de organismos públicos para ubicar militantes propios. La crítica era constante: cargos ocupados por afinidad política antes que por capacidad técnica.
Ahora la pregunta vuelve a aparecer. ¿Qué experiencia específica en salud pública, prestaciones médicas o gestión sanitaria poseen quienes fueron designados?
La información pública disponible muestra perfiles vinculados a la actividad partidaria, campañas electorales, espacios políticos locales y militancia libertaria. Pero no aparecen antecedentes relevantes en administración sanitaria, políticas de salud o gestión de obras sociales. Por supuesto, la pertenencia política no invalida automáticamente una designación.
El problema surge cuando el discurso de campaña prometía exactamente lo contrario.
Quiénes son los libertarios que desembarcaron en el PAMI santafesino
Las designaciones fueron oficializadas el pasado 2 de junio, mediante resoluciones firmadas por el director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamo, y alcanzan a dirigentes identificados públicamente con La Libertad Avanza y con la diputada nacional Romina Diez, principal referente del espacio en Santa Fe.
Los nombramientos abarcan distintas dependencias de la obra social en el territorio provincial:
- Néstor Osvaldo Aramayo, referente libertario de Recreo, fue designado como titular del Centro de Atención Personalizada (CAP) de Laguna Paiva.
- Lucas Omar Iovaldi, dirigente de La Libertad Avanza en Gálvez y uno de los armadores del espacio en el departamento San Jerónimo, asumió al frente del CAP Gálvez.
- Lucía Mariana Alasino, quien integró la lista de candidatos a concejales de La Libertad Avanza en Sastre, fue nombrada responsable del CAP El Trébol.
- Aldana Trocca, militante libertaria de María Juana, quedó al frente del CAP María Juana, en el departamento Castellanos.
- Gonzalo Vasalo, referente de La Libertad Avanza en San Guillermo, fue designado como titular del CAP San Guillermo.
- Juan Manuel Da Rocha, dirigente libertario de la ciudad de Santa Fe y uno de los referentes más activos del espacio en redes sociales, fue trasladado desde San Carlos Centro para asumir como titular de la División de Relación con las Organizaciones de Jubilados y Pensionados, dentro del Departamento de Políticas Sociales del PAMI.
- Ezequiel Omar Peña, referente libertario de Villa Ocampo, fue trasladado desde el CAP Las Toscas para asumir funciones al frente del CAP Villa Ocampo.
Lo que genera cuestionamientos no es únicamente la identificación política de los nombrados, sino que en la mayoría de los casos no aparecen antecedentes vinculados a la gestión sanitaria, administración de obras sociales o políticas de salud pública que expliquen técnicamente las designaciones.
Por el contrario, las trayectorias públicas conocidas están asociadas principalmente a la actividad partidaria, campañas electorales y construcción territorial de La Libertad Avanza en distintas localidades santafesinas.
La casta que prometían combatir
La contradicción resulta evidente. Mientras se ajustan prestaciones. Mientras se reducen programas. Mientras los profesionales reclaman mejoras salariales. Mientras jubilados denuncian dificultades para acceder a servicios básicos. Mientras se habla permanentemente de eficiencia y reducción del gasto.
La estructura política sigue creciendo. Y no se trata de cargos técnicos concursados. Se trata de nombramientos políticos impulsados por una conducción partidaria.
Exactamente el mecanismo que durante años fue denunciado por quienes hoy gobiernan.
Un antecedente que ya se había repetido
Las designaciones conocidas esta semana no son un hecho aislado.
Durante 2025 ya se habían registrado incorporaciones similares de dirigentes vinculados a La Libertad Avanza dentro del PAMI y también en organismos como ANSES.
Por eso distintos sectores empiezan a hablar de una práctica sistemática y no de episodios puntuales.
La lógica parece repetirse: ajuste hacia abajo y expansión política hacia adentro.
El problema de fondo
Más allá de los nombres propios, la discusión termina siendo otra.
El verdadero problema no es solamente quién ocupa un cargo. La pregunta es qué sucede con una institución que administra la salud de millones de jubilados. Porque mientras la política discute nombramientos, los afiliados siguen esperando respuestas. Mientras se habla de motosierra, los médicos siguen reclamando mejores honorarios. Mientras se prometía terminar con los privilegios de la política, aparecen nuevos dirigentes partidarios ocupando espacios dentro del Estado.
Y allí es donde surge la contradicción más incómoda para La Libertad Avanza.
Porque una cosa es denunciar a la casta cuando se está en campaña. Y otra muy distinta es explicar por qué, una vez en el poder, se termina utilizando exactamente las mismas herramientas que se prometió eliminar.


