La recesión y la caída del poder adquisitivo se reflejan en el Palacio Vasallo. Durante 2025 aumentaron los reclamos ingresados por mesa de entrada, con pedidos de condonación de deudas, exenciones de tasas y acceso a microcréditos para sostener emprendimientos. Concejales de distintos bloques coinciden en que lo económico atraviesa la mayoría de las demandas vecinales.
La crisis económica que impacta de lleno en Rosario encontró en el Concejo Municipal una vía institucional para canalizar reclamos cotidianos. A lo largo de 2025, los pedidos ingresados por mesa de entrada dejaron un mapa claro de las preocupaciones sociales: alivio fiscal, asistencia financiera y dificultades para afrontar costos básicos, desde el transporte hasta servicios funerarios.
Además del contacto directo con los ediles en recorridas barriales, los vecinos cuentan con herramientas formales para presentar iniciativas y solicitudes. Esos trámites —que se transforman en expedientes y pasan a comisiones— muestran con nitidez el pulso de la ciudad. Y ese pulso, hoy, es económico.
Lo económico, en el centro
Entre los ingresos más frecuentes se destacaron las exenciones y condonaciones de tasas, y los créditos Promufo, orientados a emprendedores. Con 87 expedientes, estos últimos ocuparon el segundo lugar entre las notas presentadas en el año.
“Los datos de 2025 están mayoritariamente ligados a la situación económica”, explicó María Fernanda Gigliani, presidenta de la Comisión de Planeamiento y Urbanismo. Señaló, además, problemas para renovar unidades en taxis y transporte de personas con discapacidad, y un dato sensible: el aumento de pedidos de eximición de la tasa de cremación por falta de recursos para afrontar ese gasto. “Todo está rondando lo económico”, resumió.
En la misma línea, Carolina Labayrú, presidenta de Presupuesto y Hacienda, detalló que llegaron 146 expedientes vinculados a taxis, además de solicitudes por TGI, multas, cementerio y prórrogas para renovar unidades de transporte escolar especial. “En estos primeros meses recibí pedidos de asistencia económica y también reclamos por obras y servicios básicos”, señaló.
Del reclamo al nexo con el Ejecutivo
Labayrú remarcó un rol activo del Concejo como puente con el Ejecutivo: “No somos una mesa de entrada pasiva. Respetamos los tiempos administrativos, pero gestionamos para que la solución llegue rápido”. Según indicó, ya se aprobaron exenciones en casos puntuales de jubilados y vecinos en situaciones críticas.
Desde Cultura y Educación, Alicia Pino apuntó a la dificultad para afrontar la actualización de unidades y destacó que se modificaron ordenanzas para extender plazos. También subrayó la llegada de proyectos culturales “de gran calidad”, desde iniciativas de diseño y cine hasta homenajes a referentes locales.
Demandas sociales y servicios básicos
La vicepresidenta primera del Concejo, Norma López, enumeró reclamos de alta sensibilidad social: cuota alimentaria, vivienda, violencia de género, consumos problemáticos y acceso a la salud. A esto se suman pedidos de mayor presencia policial y mejoras urbanas como pavimento, luminaria LED, frecuencia de colectivos, bacheo y agua potable.
En Obras Públicas, Sabrina Prence confirmó que su comisión recibió dos tercios de los expedientes impulsados por vecinos y organizaciones. “Se piden las cosas básicas por las cuales se pagan impuestos”, afirmó, y advirtió que la demanda real en los barrios supera lo que reflejan los ingresos formales.
Participación y planificación urbana
Desde Salud y Desarrollo Humano, Leonardo Caruana mencionó inquietudes por grandes proyectos inmobiliarios y la necesidad de participación vecinal en la planificación barrial. Recordó instancias como audiencias públicas —humedales y arroyo Ludueña— y pedidos de audiencia a comisiones.
Por su parte, Fabrizio Fiatti destacó comisiones especiales y mesas de trabajo con participación del Ejecutivo y la sociedad civil, como la Mesa de Economía Circular, creada en 2025 para dinamizar un sector con potencial en la economía urbana.
Promufo, una herramienta clave
El Programa Municipal Básico de Formación, Asistencia Técnica y Financiamiento (Promufo), cogestionado por el Concejo y el Departamento Ejecutivo, volvió a ganar centralidad. Aporta capacitación, asesoría y financiamiento para crear o consolidar microemprendimientos, y se posiciona como una de las respuestas más demandadas frente a la coyuntura.
Lo que muestran los expedientes es una ciudad que busca alivio inmediato y soluciones concretas. Con la economía como telón de fondo, el Concejo se consolida como caja de resonancia de una crisis que atraviesa a hogares, trabajadores y pequeños emprendimientos, y que seguirá marcando la agenda local en los próximos meses.


