Con el inicio de 2026, la política rosarina empezó a correr con un reloj adelantado. A un año de que comiencen a definirse las listas para todas las categorías, los principales espacios ya ordenan estrategias, miden nombres y activan mesas operativas. En Unidos para Cambiar Santa Fe hay una certeza compartida: el intendente Pablo Javkin, el gobernador Maximiliano Pullaro y el socialismo jugarán fuerte por el control del Palacio de los Leones.
Aunque falten casi dos años para las elecciones municipales, el calendario político impone su lógica. En esta misma época de 2027 se estarán cerrando listas y definiendo candidaturas para cargos ejecutivos y legislativos, lo que convierte a este inicio de 2026 en un punto clave para la acumulación política. La rosca, lejos de esperar, ya empezó a fluir.
Dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe, el diagnóstico es claro: Rosario será una de las disputas más complejas del próximo turno electoral. La fragmentación del escenario político local, la irrupción consolidada de La Libertad Avanza y el desgaste natural de la gestión obligan al oficialismo a pensar con anticipación cómo retener la ciudad.
Tres certezas que ordenan el tablero
Más allá de los nombres propios que hoy circulan, en el oficialismo hay tres premisas que aparecen como prácticamente seguras:
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Pablo Javkin tendrá candidato propio. Incluso, en su entorno no descartan del todo que pueda volver a presentarse para un nuevo mandato.
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Maximiliano Pullaro buscará incidir de manera directa en la elección rosarina y promoverá un postulante alineado con su gestión provincial.
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El socialismo intentará volver a gobernar Rosario, la ciudad que administró durante más de tres décadas y que sigue siendo su principal bastión simbólico.
Estas tres líneas de fuerza atraviesan las conversaciones políticas que, por ahora, se dan puertas adentro y sin definiciones formales, pero con un horizonte temporal muy concreto.
Pullaro y la mirada puesta en Rosario
El gobernador sigue de cerca la dinámica rosarina. En su entorno reconocen que la capital provincial aparece como un territorio más ordenado para el oficialismo, mientras que Rosario presenta mayores incertidumbres. En ese análisis, el principal rival no sería tanto el panperonismo que encabeza Juan Monteverde, sino La Libertad Avanza, que se consolidó como una fuerza competitiva en la ciudad.
Desde el pullarismo sostienen que, con obra pública y mejoras sostenidas en materia de seguridad, Unidos puede llegar competitivo a 2027. En ese esquema, la idea de una PASO amplia dentro del frente aparece como una herramienta para legitimar al candidato que emerja y ordenar la coalición detrás de ese resultado.
Javkin, sus cartas y una incógnita abierta
En paralelo, el intendente rosarino también mueve fichas. María Eugenia Schmuck, actual presidenta del Concejo Municipal, ya expresó públicamente su voluntad de competir, aunque eso no implica automáticamente que sea la candidata del javkinismo.
En el entorno del intendente aparece con fuerza el nombre de Sebastián Chale, una de las figuras de mayor confianza de Javkin. A eso se suma un abanico más amplio de dirigentes que buscan posicionarse y ganar visibilidad durante 2026, en un año que será clave para medir niveles de conocimiento y construcción territorial.
Radicalismo, PRO y socialismo: internas en marcha
El radicalismo, bajo el liderazgo provincial de Pullaro, también se prepara para dar la discusión. Uno de los nombres que empieza a sonar es el de Gustavo Puccini, funcionario de extrema confianza del gobernador, aunque con el desafío de instalarse con mayor fuerza en el electorado rosarino. De todos los nombres posibles, es el único que no nació en la ciudad, es oriundo de Labordeboy
En el PRO, la concejala Ana Laura Martínez vuelve a aparecer como una candidata natural, pero no es la única opción. También gana espacio Cristian Cunha, dirigente con vínculos nacionales y buen diálogo con el pullarismo.
El socialismo, en tanto, transita una etapa de redefinición interna. El concejal Federico Lifschitz aparece como uno de los interesados en competir, aunque convive con otros nombres que orbitan en el espacio, como los que se referencian en el diputado Joaquín Blanco. La definición de una estrategia común será uno de los desafíos centrales del partido.
Habrá que estar atentos a qué rumbo quiere ir con su carrera política la actual Presidenta de la Cámara de Diputados de la Provincia Clara Garcia, que indudablemente sería el nombre de mayor peso político que tiene el partido de la rosa por estos tiempos.
Un año clave para acumular poder
Así, 2026 se perfila como un año de construcción silenciosa, donde la gestión, la visibilidad pública y la capacidad de articular dentro de cada espacio serán determinantes. Sin candidaturas formales todavía, pero con el calendario marcando el pulso, la política rosarina ya empezó a pensar a un año.
El mensaje es claro: aunque falte para votar, el camino hacia 2027 ya está en marcha y Rosario vuelve a ubicarse en el centro de la disputa política provincial.


