Mientras en el oficialismo santafesino intentan instalar la idea de ampliar la coalición, desde el espacio de Javier Milei bajan cualquier expectativa de alianza y endurecen el discurso. Acusan a Unidos de “desesperación”, cuestionan su rendimiento electoral y anticipan una disputa directa por el poder en 2027.
La posibilidad de un acuerdo entre Unidos para Cambiar Santa Fe y La Libertad Avanza duró poco. Apenas algunas declaraciones públicas, algunas señales y un intento de instalar el tema en agenda. Del otro lado, la respuesta fue inmediata y sin matices: no hay nada que discutir.
El mensaje libertario no solo cerró la puerta, sino que elevó el tono político a un nivel de confrontación directa. En ese marco, lo que asoma no es una alianza, sino una pelea abierta por el mismo electorado.
Unidos tantea, pero no logra eco
En el oficialismo provincial empezaron a aparecer voces que, con mayor o menor sutileza, plantean la necesidad de ampliar el frente.
El argumento es conocido: sostener el rumbo de gestión y construir volumen político para los desafíos que vienen. En esa lógica, La Libertad Avanza aparece como un actor con el que comparten votantes y agenda en algunos puntos.
Pero la estrategia choca con una realidad que desde el espacio libertario se encargan de remarcar: no hay interés en sumarse a una coalición que consideran agotada.
“Desesperados”: el diagnóstico libertario
Las respuestas que llegan desde La Libertad Avanza no dejan margen para interpretaciones.
“Pullaro sacó el 18% en las últimas elecciones nacionales con él como figura principal, en una campaña donde no pueden justificar el obsceno gasto que hicieron. Ahora les entró la desesperación”, lanzó un dirigente consultado por este medio, y fue más allá: «Además imaginate que si después de todo lo que hicieron para que Pullaro pueda ser reelegido no lo hace sería catastrófico para ellos e histórico”.
La frase no solo rechaza la posibilidad de acuerdo, sino que cuestiona directamente la fortaleza política del oficialismo santafesino.
En la misma línea, otra voz libertaria reforzó la idea de competencia total: “Nosotros tenemos a los mejores candidatos y acuerdos que se activan todos los días. Radicales y hasta peronistas quieren venir. ¿Por qué deberíamos ir hacia una coalición desgastada y que va a terminar cuestionada?”.
El trasfondo: una disputa por el poder
Detrás de la negativa hay una lectura estratégica clara.
La Libertad Avanza entiende que puede crecer en Santa Fe sin necesidad de acuerdos, capitalizando el respaldo nacional del gobierno de Javier Milei y sumando dirigentes de distintos espacios.
En ese esquema, un acuerdo con Unidos no solo sería innecesario, sino contraproducente para consolidar identidad propia.
El cálculo es simple: competir y disputar el liderazgo del electorado que hoy se mueve entre ambas fuerzas.
Unidos, en modo contención
Del lado del oficialismo, el intento de abrir el frente también puede leerse como una señal de alerta.
La necesidad de sumar actores aparece vinculada a la intención de sostener el poder en un escenario donde el crecimiento libertario amenaza con fragmentar el voto.
Sin embargo, esa estrategia se enfrenta a un problema concreto: la falta de reciprocidad.
Socialismo en segundo plano y tensión interna
En el medio de esta discusión, los libertarios también apuntan contra la interna de Unidos.
“Vemos a dirigentes muy desesperados, mientras los socialistas son espectadores”, señalaron, marcando una lectura que intenta exponer tensiones dentro del frente oficialista.
La frase no es casual: busca debilitar la imagen de unidad y reforzar la idea de un espacio en retroceso.
Sin puente y con choque directo
El escenario que se configura es claro. Unidos intenta ampliar su base política. La Libertad Avanza decide competir sin acuerdos.
La posibilidad de una alianza, al menos por ahora, queda descartada. Y lo que empieza a tomar forma es otra cosa: una disputa frontal por el poder en Santa Fe.
Camino a una elección sin síntesis
Si no hay cambios en las posiciones, el 2027 no tendrá síntesis política entre estos espacios.
Habrá competencia. Habrá disputa por el mismo votante. Y habrá un escenario donde cada fuerza buscará imponerse sin compartir nada.
En política, a veces las coincidencias construyen alianzas. Pero otras veces, esas mismas coincidencias son las que terminan generando las peleas más duras. Y todo indica que este será uno de esos casos.


