El conflicto docente en Santa Fe suma un nuevo capítulo. Mientras el Gobierno provincial insiste en mostrar números que —según sostiene— reflejan una recomposición salarial significativa, desde el gremio Sadop Rosario advierten que la realidad en las escuelas dista de esos datos oficiales. Reclamos por liquidaciones incorrectas, pagos incompletos y falta de claridad en los haberes encendieron una nueva señal de alerta en el sector.
Un reclamo que crece desde las aulas
En los últimos días, el sindicato de docentes privados de Rosario registró un aumento sostenido de reclamos vinculados a la liquidación del aumento salarial.
Según explicó su secretario general, Martín Lucero, la situación es heterogénea pero preocupante: Hay docentes que no percibieron el aumento. Otros lo cobraron de manera incorrecta. Y en algunos casos, los incrementos se están abonando en cuotas.
El denominador común es la incertidumbre. “No queda claro cómo es la liquidación ni cuánto debe cobrar cada docente”, advirtió Lucero, reflejando un escenario de confusión que atraviesa a gran parte del sistema educativo privado.
“Números que no existen en la realidad”
Uno de los puntos más duros del planteo gremial tiene que ver con el discurso oficial. Desde Sadop cuestionaron directamente las cifras difundidas por el Ministerio de Educación.
Lucero fue categórico:
“Se están mencionando cifras desmesuradas que nunca estuvieron sobre la mesa ni fueron comunicadas oficialmente”.
Según detallaron, el salario testigo informado por el gobierno —que rondaría el millón de pesos más adicionales— no se verifica en la práctica. Incluso el bono por capacitación anunciado genera más dudas que certezas: no está claro cómo se accede ni bajo qué condiciones se pierde.
Para el gremio, esto no es un problema técnico sino político. Denuncian que existe una estrategia para instalar un relato que no coincide con la realidad salarial, con el objetivo de debilitar los reclamos docentes.
La versión del Gobierno: números “claros” y recomposición salarial
En paralelo, el Ministerio de Educación, encabezado por José Goity, salió a reforzar su posición con una conferencia de prensa donde detalló la liquidación salarial.
Desde el gobierno aseguran que:
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Se pagaron retroactivos de diciembre, enero y febrero.
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Se incorporaron garantías salariales.
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Y se sumó el nuevo ítem Fopcid (fondo de capacitación docente).
Con estos componentes, afirmaron que:
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Ningún docente cobraría menos de $1.320.000,
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Y desde marzo, el piso sería de $1.430.000, siempre que no haya inasistencias.
Además, el ministro remarcó que la propuesta salarial fue cumplida “tal como estaba acordada” y apuntó contra la “desinformación” que circula en medios y redes.
Redes sociales vs. discurso oficial
Sin embargo, el relato oficial encuentra cada vez más resistencia fuera de los despachos. En redes sociales, cientos de docentes comparten recibos de sueldo, reclamos y testimonios que muestran otra realidad: aumentos que no llegan, montos inferiores a los anunciados y liquidaciones difíciles de comprender.
Este contraste entre lo que comunica el gobierno y lo que expresan los propios trabajadores profundiza el conflicto y deteriora aún más la relación con los gremios.
Un conflicto que escala
Desde Sadop Rosario advierten que el malestar va en aumento y que el sistema muestra signos de agotamiento.
Lucero lo sintetizó con una frase que resume el clima actual:
“Hoy hay docentes que no saben cuánto ni cuándo van a terminar de cobrar el aumento”.
El conflicto docente en Santa Fe, lejos de cerrarse, suma nuevos elementos de tensión. De un lado, un gobierno que sostiene que cumplió con lo acordado. Del otro, trabajadores que aseguran que los números no llegan al bolsillo.
Y en el medio, una brecha cada vez más difícil de cerrar.


