El intendente de Rosario, Pablo Javkin, inauguró el nuevo período de sesiones ordinarias del Concejo Municipal con un discurso atravesado por dos ejes centrales: el balance de la estrategia de seguridad aplicada en los últimos años y la presentación de la segunda etapa del plan de pacificación de la ciudad. Ante un recinto colmado de concejales, funcionarios y dirigentes políticos, el mandatario sostuvo que Rosario atraviesa un cambio significativo tras el trabajo coordinado entre municipio, provincia y Nación.
El jefe del Palacio de los Leones remarcó que la recuperación de la seguridad no fue producto de una acción aislada, sino de una articulación institucional que permitió enfrentar el crimen organizado y recuperar presencia del Estado en distintos barrios de la ciudad.
Una ciudad que busca dejar atrás los años más violentos
Durante su intervención, Javkin repasó el contexto crítico que atravesó Rosario en los últimos años y defendió la estrategia conjunta que se desplegó para revertir esa situación. Señaló que el descenso en los índices de homicidios y la mayor presencia estatal en el territorio marcan un punto de inflexión en la historia reciente de la ciudad.
El intendente destacó que este proceso fue posible gracias al trabajo coordinado con el gobierno provincial y nacional, lo que permitió fortalecer los operativos de seguridad y recuperar espacios públicos que durante años estuvieron condicionados por la violencia.
En ese marco, el mandatario también marcó un límite político hacia el pasado. Sin mencionar directamente gestiones específicas en algunos tramos de su discurso, dejó entrever referencias a etapas anteriores de la ciudad donde —según planteó— se consolidaron condiciones que favorecieron el avance del narcotráfico y la violencia urbana.
“No dejemos pasar por alto los nombres y apellidos de quienes fueron responsables de la tragedia que vivimos, nunca olvidemos el nombre de Aníbal Fernández, de Marcelo Saín, de Marcelo Bailaque, del ex fiscal Serjal, los ideólogos, los partícipes, los cómplices, toda esa mafia que ahora sale a la luz. Nos los trajeron acá, los metieron acá y los echamos de acá. Hagamos un pacto, un juramento. Hacer lo necesario para que toda esa pus no vuelva nunca más a la ciudad de Rosario”, expreso tajante el intendente.
El mensaje fue claro: Rosario no debe volver a ese escenario.
La segunda etapa del plan de pacificación
Uno de los anuncios centrales de la jornada fue el lanzamiento de la segunda fase del plan de pacificación, una estrategia que, según explicó Javkin, busca consolidar el proceso iniciado en materia de seguridad y trasladarlo al terreno urbano y social.
La nueva etapa estará enfocada en la intervención del Estado en barrios que históricamente fueron escenario de conflictos vinculados al narcotráfico. Allí el municipio prevé avanzar con obras de urbanización, pavimentación, recuperación de espacios públicos y mejoras en infraestructura básica.
El objetivo, sostuvo el intendente, es que la recuperación del control territorial se traduzca en mejoras concretas para los vecinos. “Donde antes se escuchaba el ruido de las balas, ahora se escuchan máquinas trabajando”, expresó durante uno de los pasajes más destacados de su discurso.
Entre las primeras intervenciones adelantadas se encuentran trabajos en sectores de Empalme Graneros, Ludueña, Las Flores, Tablada, el Mangrullo y el barrio Los Pumitas, donde se proyectan obras de pavimento, apertura de calles y nuevos espacios públicos.
Seguridad, obras y presencia del Estado
Javkin planteó que el desafío ahora es consolidar lo logrado en materia de seguridad a través de políticas públicas que mejoren la calidad de vida en los barrios más golpeados por la violencia.
En ese sentido, señaló que el ingreso de maquinaria, obras y programas municipales en sectores donde antes resultaba difícil trabajar constituye una señal concreta del cambio que vive la ciudad.
La obra pública, dijo, será la herramienta central para profundizar ese proceso y garantizar que la presencia del Estado no sea circunstancial sino permanente.
“Ciudad real” versus “ciudad virtual”
El discurso también incluyó un tramo de fuerte contenido político. El intendente cuestionó a quienes —según su mirada— construyen un relato negativo sobre Rosario desde redes sociales o espacios de oposición.
En ese sentido, contrapuso la idea de una “ciudad real”, donde se ejecutan obras y políticas públicas, frente a una “ciudad virtual” dominada por críticas permanentes y discusiones en redes sociales.
“En la ciudad virtual todo está mal. En la ciudad real estamos trabajando todos los días para que Rosario salga adelante”, planteó, en uno de los momentos más comentados de la sesión.
Un mensaje para el tramo final de la gestión
La apertura del período legislativo dejó también una señal hacia el futuro político inmediato. Con dos años de gestión por delante, Javkin dejó en claro que la consolidación del proceso de pacificación y la expansión de la obra pública serán los ejes centrales de su administración.
La segunda fase del plan de pacificación aparece así como una de las principales apuestas del gobierno municipal para los próximos años, en un contexto donde la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los rosarinos.
El mensaje que bajó desde el recinto del Concejo fue directo: sostener la recuperación lograda y evitar cualquier retroceso en una ciudad que busca dejar atrás una de las etapas más complejas de su historia reciente.


