Mientras la política provincial acelera sus tiempos, Carolina Losada, Amalia Granata y Romina Diez se reacomodan en silencio. Con vínculos cruzados, estrategias distintas y un mismo objetivo —no quedar afuera—, empiezan a delinear su lugar en un escenario aún abierto.
La política santafesina entró en modo anticipado. Aunque el calendario marca que falta más de un año para el cierre de listas de 2027, la discusión por candidaturas ya empezó a ordenarse. En ese tablero, hay tres nombres que, sin estar hoy en el centro de la escena diaria, concentran atención en el análisis fino del poder: Carolina Losada, Amalia Granata y Romina Diez.
Las tres comparten un punto en común: tienen alto nivel de conocimiento, volumen político propio y margen de crecimiento. Pero también enfrentan el mismo dilema: dónde y cómo jugar.
Losada: entre dos mundos y una decisión que puede romper el tablero
Carolina Losada sigue siendo una de las dirigentes con mejor posicionamiento en términos de imagen en la provincia. Su paso por la última elección dejó una estructura política activa, con dirigentes propios y también con sectores desencantados del oficialismo provincial que miran con atención su futuro.
Su fortaleza principal hoy es su doble vínculo: por un lado, mantiene relación directa con el presidente Javier Milei, con quien construyó una cercanía política y personal; por el otro, conserva canales de diálogo abiertos con el gobernador Maximiliano Pullaro, aunque sin la confianza plena que caracteriza a otros dirigentes de Unidos.
Ahí aparece su principal dilema. Losada debería, en términos formales, jugar dentro de Unidos, donde su equipo sigue siendo parte del armado. Pero desde Nación ya hubo gestos y señales para que explore otro camino.
La incógnita no es menor: si decide romper o tensionar ese equilibrio, puede alterar el mapa político de Santa Fe. Si se queda, deberá convivir con un liderazgo provincial consolidado; si se va, tendrá que construir una alternativa competitiva desde cero.
En ambos casos, tiene con qué jugar. Pero todavía no decide.
Granata: capital electoral intacto, estrategia en pausa
Amalia Granata atraviesa una etapa distinta. Bajó su intensidad en la escena provincial, pero no su exposición pública. En los últimos meses apostó a consolidarse en el plano nacional, con presencia constante en medios de Buenos Aires y un discurso que mantiene su identidad confrontativa.
Sin embargo, en Santa Fe su capital político sigue vigente. Tiene un electorado consolidado, experiencia electoral y una marca propia que le permitió competir siempre con listas propias.
El problema, hoy, es estratégico.
Granata enfrenta tres caminos posibles: Competir por la gobernación, lo que requeriría una estructura más amplia y acuerdos políticos que hasta ahora evitó. Renovar su banca provincial, donde el sistema D’Hondt le permitiría ampliar representación si repite desempeños anteriores. Dar el salto a la política nacional, aprovechando una eventual elección de senadores.
En su entorno lo tienen claro: conocimiento tiene, pero necesita territorio. Para sostener competitividad deberá volver a recorrer la provincia, retomar contacto directo con los votantes y reconstruir presencia política en los departamentos.
Granata nunca desaparece del todo. Pero para ser protagonista en 2027, deberá volver a escena.
Diez: la apuesta libertaria que crece con cautela
Dentro de La Libertad Avanza, el nombre de Romina Diez aparece como la referencia más clara en Santa Fe. Su cercanía con Javier y Karina Milei le otorga un respaldo político que, en el actual contexto, no es menor.
En el mundillo político la definen como “la candidata natural”. Sin embargo, en las últimas semanas surgieron señales que abrieron interrogantes.
Fue la propia Diez quien impulsó la visibilidad de otros dirigentes del espacio, como Marcos Peyrano, lo que generó dudas sobre el esquema final de candidaturas.
Mientras tanto, la diputada avanza en una estrategia silenciosa pero sostenida: Construcción territorial en las principales ciudades. Incorporación de concejales propios. Acercamiento a dirigentes locales, incluso algunos con pasado en otros espacios.
En ese armado aparece un dato clave: hay intendentes y referentes que empiezan a mirar con interés el espacio libertario como alternativa de poder.
Al mismo tiempo, dentro del bunker libertario niegan de plano cualquier posibilidad de acuerdo con Pullaro. La estrategia nacional es clara: competir fuerte en provincias donde Milei tuvo buen desempeño electoral, y Santa Fe es una de ellas.
“Si queremos ganar la Nación, tenemos que consolidarnos en distritos como este”, repiten.
Diez no hace ruido, pero avanza.
Tres perfiles, un mismo escenario en construcción
Losada, Granata y Diez representan tres formas distintas de hacer política: Una con base institucional y vínculos cruzados de poder. Otra con fuerte identidad personal y voto propio. Y una tercera anclada en el crecimiento de un espacio nacional en expansión.
Ninguna tiene hoy definido su lugar exacto en 2027. Pero todas están en carrera.
En un contexto donde el oficialismo provincial enfrenta tensiones internas y la oposición no logra consolidar un liderazgo único, su rol puede ser determinante para ordenar o desordenar el escenario.
La política santafesina entró en etapa de definiciones anticipadas. Y aunque falte tiempo para las urnas, la disputa ya empezó.
El 2027 todavía no tiene candidatos confirmados. Pero sí protagonistas que no piensan quedarse afuera.


