Con la consigna “Acá falta un intendente”, el concejal propone que los vecinos marquen los problemas de sus barrios ante las dificultades para canalizar reclamos por vías formales
El concejal de Ciudad Futura, Juan Monteverde, volvió a poner en agenda la discusión sobre el vínculo entre el Estado y los vecinos a partir de una iniciativa que combina tecnología, participación ciudadana y un fuerte mensaje político.
Se trata de un mapa interactivo que permite a los rosarinos ubicar y visibilizar los problemas cotidianos de sus barrios, desde veredas rotas hasta falta de iluminación, basurales o deficiencias en el transporte.
Una herramienta con doble lectura
La propuesta se presenta bajo la consigna “Acá falta un intendente”, un eslogan que Monteverde ya utilizó en campañas anteriores y que ahora reaparece con una clara carga política.
Sin embargo, más allá del tono que desde el oficialismo califican como “chicanero”, la herramienta tiene un impacto concreto: permite canalizar reclamos que muchas veces quedan atrapados en la burocracia del Estado municipal o en los circuitos formales del Concejo.
El funcionamiento es simple. Los vecinos ingresan al sitio web, marcan un punto en el mapa, suben una foto y describen el problema. En pocos pasos, situaciones que antes quedaban aisladas pasan a formar parte de un registro colectivo visible.
El origen: redes, reclamos y reacción oficial
La iniciativa surgió a partir de un episodio que se viralizó en redes sociales: una vecina publicó la imagen de una vereda rota y etiquetó a referentes de Ciudad Futura. La respuesta no tardó en llegar, tanto desde la oposición como desde el oficialismo.
Horas después de la publicación, el mismo lugar apareció con el problema resuelto, lo que desató una catarata de comentarios de vecinos cuestionando que las soluciones lleguen solo cuando los reclamos toman estado público.
Ese episodio fue el disparador de una idea que ahora busca sistematizar ese malestar: si los problemas se resuelven cuando se visibilizan, entonces hacerlos visibles todos juntos.
La ciudad que no aparece en los registros oficiales
El mapa interactivo también deja en evidencia una discusión de fondo: la distancia entre la “ciudad formal”, que aparece en los informes de gestión, y la “ciudad real”, donde los vecinos enfrentan problemas cotidianos que muchas veces no encuentran respuesta.
“No puede ser que la solución dependa de que un reclamo se vuelva viral”, planteó Monteverde al presentar la herramienta, en un mensaje que apunta directamente al funcionamiento del Estado local.
En ese sentido, la propuesta no solo busca visibilizar problemas, sino también interpelar la capacidad de respuesta de la gestión encabezada por Pablo Javkin.
Entre la crítica política y la utilidad concreta
El lanzamiento del mapa se inscribe en una estrategia más amplia del espacio que lidera Monteverde, que combina construcción territorial con herramientas digitales para amplificar reclamos.
Pero más allá de la disputa política, la iniciativa pone sobre la mesa una realidad que atraviesa a buena parte de la ciudadanía: la dificultad para hacer escuchar demandas en los canales institucionales.
En ese cruce entre crítica y propuesta, el mapa interactivo aparece como un instrumento que, con mayor o menor carga política, busca resolver un problema concreto: que los reclamos de los vecinos no queden invisibilizados.
Y en una ciudad donde muchas veces la respuesta llega tarde —o no llega—, esa visibilidad puede ser, en sí misma, una forma de presión.


