El Partido Socialista de Santa Fe reunió a su dirigencia en la capital provincial en un Congreso que dejó una señal política clara: unidad interna, agenda definida y posicionamiento dentro del frente Unidos en un contexto atravesado por tensiones externas, especialmente dentro del radicalismo.
Con la participación de cientos de militantes y referentes de los distintos departamentos, el encuentro no solo sirvió para exhibir orden político, sino también para escuchar a sus principales figuras, que dejaron mensajes concretos sobre el presente y el futuro del espacio.
A lo largo de la jornada, los principales dirigentes socialistas coincidieron en marcar una hoja de ruta centrada en “los que peor la están pasando”, con énfasis en políticas públicas vinculadas a la producción, el empleo y la contención social.
El concepto de unidad no fue solo discursivo. A diferencia de otros espacios políticos de la provincia, el socialismo mostró una foto ordenada, sin fisuras visibles y con una conducción alineada detrás de objetivos comunes. La consigna que sobrevoló el Congreso fue clara: evitar tensiones internas y enfocarse en fortalecer el rol del partido dentro del esquema de gobierno.
En ese marco, también se planteó la necesidad de sostener una identidad propia dentro de Unidos, sin resignar volumen político pero tampoco dinamitar los equilibrios de la coalición.

Clara García: unidad, gestión y mirada social
La presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García, fue una de las voces centrales del Congreso y dejó un mensaje enfocado en la gestión y el compromiso social.
“Tenemos que enfocarnos en los que peor la están pasando, porque ahí es donde tiene que estar la política”, planteó, marcando el eje que atravesó todo el encuentro.
Además, reforzó la idea de unidad interna y dentro del frente: “No vamos a resignar nuestra identidad dentro de Unidos, pero tampoco vamos a poner en riesgo la unidad del frente”.
Antonio Bonfatti: identidad y rol del Estado
El exgobernador Antonio Bonfatti también tomó la palabra y apuntó a reafirmar la identidad histórica del socialismo.
En su intervención, sostuvo que “la Argentina necesita más Estado inteligente, no menos Estado”, en una clara referencia al contexto nacional, y llamó a sostener políticas públicas que garanticen derechos.
Su mensaje se alineó con la tradición del partido: presencia estatal, cercanía con la ciudadanía y defensa de un modelo de desarrollo con inclusión.
Joaquín Blanco: volumen político y construcción a futuro
Por su parte, el diputado provincial Joaquín Blanco puso el acento en la necesidad de consolidar al socialismo como actor central dentro de Unidos.
“Somos un partido unido, movilizado y en alerta frente a un contexto que golpea fuerte a la sociedad”, afirmó, en una de las frases más representativas del encuentro.
Además, dejó una definición política clave: “Este no es un tiempo para especulaciones, es un tiempo para dar respuestas”, en referencia al rol que debe asumir el espacio en la coyuntura actual.
Varinia Drisun: territorio y cercanía
Desde una mirada más territorial, Varinia Drisun enfatizó la importancia de fortalecer el vínculo con la sociedad.
“Nuestro compromiso es con la gente, no con las internas políticas”, expresó, en una frase que sintetiza la postura del socialismo frente a los conflictos dentro de la coalición oficialista.
Su intervención apuntó a reforzar la necesidad de mantener presencia en el territorio y escuchar las demandas concretas de la ciudadanía.
Unidos y la interna radical: silencio público, atención permanente
Uno de los aspectos más llamativos del Congreso fue la ausencia de referencias explícitas a la interna radical, que hoy atraviesa al socio mayoritario del frente Unidos.
Ningún dirigente socialista hizo mención directa al conflicto, aunque en off reconocen que siguen de cerca la evolución de los acontecimientos.
La estrategia es clara: evitar intervenir públicamente, pero trabajar para sostener la unidad del frente. “Vamos a trabajar para sostener la unidad de Unidos, porque es la herramienta que nos permitió gobernar”, fue una de las definiciones que circuló entre los dirigentes.
Un partido ordenado que se proyecta
El Congreso dejó en evidencia un socialismo ordenado, con liderazgo claro y con una estrategia que combina gestión, territorialidad y proyección política.
En un escenario donde otras fuerzas enfrentan tensiones internas, el PS eligió mostrarse cohesionado, con una agenda centrada en lo social y con la mirada puesta en el mediano plazo.
La ecuación es clara: sostener el rol dentro de Unidos, preservar identidad propia y prepararse para un escenario político que, aunque todavía lejano en el calendario, ya empezó a jugarse.


