Mariano Romero impulsa un plan de alivio para las familias endeudadas de Rosario

El concejal presentó un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal. Propone que bancos reduzcan las tasas para refinanciar deudas y reciban, como contrapartida, una rebaja de hasta el 50% en el DREI.

El concejal Mariano Romero presentó en el Concejo Municipal de Rosario un proyecto para crear un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal destinado a vecinos con dificultades para afrontar deudas de consumo. La iniciativa propone que entidades financieras —con el Banco Municipal como primer actor— otorguen créditos de refinanciación con una Tasa Nominal Anual fija máxima del 35%. Como contrapartida, accederían a una reducción de hasta el 50% del Derecho de Registro e Inspección (DREI). “El endeudamiento familiar es hoy la principal urgencia de los hogares rosarinos”, sostuvo el edil del Bloque Peronista.

El crecimiento del endeudamiento de las familias llegó al Concejo Municipal de Rosario con una propuesta que busca utilizar herramientas tributarias locales para reducir el costo financiero de quienes necesitan refinanciar sus deudas.

El concejal Mariano Romero, presidente del Bloque Peronista, presentó un proyecto de ordenanza para crear el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa dirigida a rosarinos y rosarinas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad financiera y acumularon obligaciones vinculadas principalmente al consumo cotidiano.

La propuesta parte de un diagnóstico que viene ganando espacio en la agenda económica local: familias que recurren a tarjetas de crédito, préstamos bancarios, financieras o aplicaciones no para adquirir bienes durables o realizar inversiones, sino para cubrir alimentos, alquileres, tarifas y otros gastos corrientes.

El endeudamiento familiar es hoy la principal urgencia de los hogares rosarinos”, afirmó Romero al fundamentar la iniciativa.

Endeudarse para llegar a fin de mes

Para el edil justicialista, la característica más preocupante del fenómeno es el destino que actualmente tiene una parte importante del endeudamiento.

“Cada vez son más las familias que para poner un pan arriba de la mesa o solventar un gasto cotidiano en el supermercado, de alquileres, de tarifas, de servicios, tienen que recurrir al endeudamiento”, señaló.

El problema aparece cuando ese mecanismo deja de ser excepcional y pasa a formar parte permanente de la economía familiar. “Esa bola en un momento se hace impagable”, advirtió.

Romero sostuvo que muchas familias ya no toman créditos para comprar una vivienda, iniciar un emprendimiento o realizar una inversión que pueda mejorar posteriormente sus ingresos. “Muchas familias no se endeudan para comprarse una casa o para poner un negocio, sino para llegar al 30 de cada mes”, explicó. Y sintetizó la dificultad con una frase: “Son deudas que las pagás y volvés a estar igual, pero con menos plata”.

Del mínimo de la tarjeta a las financieras y las aplicaciones

El proyecto intenta intervenir particularmente sobre lo que sucede cuando una deuda comienza a alimentar a la siguiente.

Romero describió una secuencia que comienza con la imposibilidad de cancelar el resumen completo de una tarjeta de crédito. “El sueldo ya no te alcanza para el mes, entonces pagás el mínimo de la tarjeta. Al mes siguiente, ese mínimo es más grande y te alcanza menos todavía”, explicó.

A partir de allí, según el concejal, pueden comenzar a cerrarse las alternativas tradicionales de financiamiento. “Cuando el banco te cierra la puerta, aparecen las financieras, las apps, el que presta en el barrio. Y ahí las tasas ya no se discuten”, sostuvo.

La consecuencia es un proceso de sobreendeudamiento en el que una familia puede continuar obteniendo dinero para cubrir necesidades inmediatas, pero a costos financieros progresivamente más elevados.

Ese es el círculo que la propuesta del Bloque Peronista pretende interrumpir mediante una refinanciación a una tasa sensiblemente menor.

Créditos con una tasa máxima del 35%

El núcleo del proyecto consiste en crear un mecanismo de adhesión para entidades financieras que acepten ofrecer líneas específicas destinadas a refinanciar deudas familiares.

La iniciativa establece una Tasa Nominal Anual fija máxima del 35% para esos créditos.

El punto de partida sería el Banco Municipal de Rosario, aunque el esquema busca incorporar a otras entidades que decidan adherir al programa.

La diferencia respecto de las condiciones habituales del mercado estaría compensada mediante un beneficio tributario municipal.

Las entidades participantes podrían obtener una reducción de hasta el 50% en el Derecho de Registro e Inspección (DREI), uno de los principales tributos municipales que alcanzan a las actividades económicas desarrolladas en Rosario.

De esta manera, el municipio resignaría una parte de la recaudación correspondiente a las entidades adheridas a cambio de que estas reduzcan el costo financiero de los créditos destinados al desendeudamiento.

“No le pedimos al banco que pierda”

Romero defendió el mecanismo al sostener que la propuesta intenta evitar tanto un subsidio directo del municipio como una obligación para que las entidades financieras absorban por completo la diferencia. “No le pedimos al banco que pierda ni le pedimos al municipio que ponga plata que no tiene”, afirmó.

Según explicó, el funcionamiento sería un intercambio entre alivio financiero y alivio tributario. “El banco baja la tasa, el municipio baja el DREI en la misma proporción. La herramienta ya existe, lo único que hace falta es decidir usarla para las familias”, señaló.

El desafío estará en determinar las condiciones concretas de acceso al programa, el universo de potenciales beneficiarios y la adhesión que pueda obtener entre las entidades financieras si la ordenanza finalmente consigue los votos necesarios.

También será central establecer los mecanismos de control para garantizar que el beneficio tributario tenga como contrapartida una reducción efectiva del costo financiero para las familias alcanzadas.

El Banco Municipal como herramienta local

La decisión de colocar al Banco Municipal en el centro de la propuesta tiene también una lectura política.

Frente a un problema que está condicionado en gran medida por variables macroeconómicas sobre las cuales Rosario no tiene capacidad directa de intervención, Romero propone utilizar una institución financiera vinculada a la ciudad y la política tributaria municipal para generar una herramienta propia.

La iniciativa no pretende resolver las causas estructurales de la pérdida del poder adquisitivo ni del endeudamiento, sino ofrecer una alternativa para aquellos hogares que ya acumularon compromisos financieros y enfrentan tasas que dificultan cada vez más la posibilidad de cancelar sus obligaciones.

El objetivo sería reemplazar varias deudas costosas por un financiamiento más accesible y previsible.

Romero responsabilizó a las políticas de Milei

El concejal vinculó directamente el crecimiento del endeudamiento con la situación económica nacional y cuestionó las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei. “Lo que estamos viendo es el sobreendeudamiento familiar de las personas que, producto de las políticas de Milei, tienen ingresos cada vez más bajos y gastos cada vez más crecientes”, afirmó.

Sin embargo, Romero sostuvo que el origen nacional del problema no debería funcionar como argumento para que el gobierno municipal permanezca al margen. “Esto no es un problema nacional, porque cuando un problema entra a las casas de los rosarinos, entra a la agenda del municipio”, planteó.

La definición resume el enfoque político del proyecto: reconocer que Rosario no controla variables como salarios, inflación, tasas de interés o política monetaria, pero sostener que puede utilizar herramientas propias para amortiguar sus consecuencias.

Una discusión que ya llegó a otras provincias

Romero señaló además que la iniciativa rosarina toma como antecedente normativas similares sancionadas en Buenos Aires, Córdoba y otras localidades del país.

El esquema municipal también busca articularse con una propuesta presentada en la Legislatura santafesina por la diputada provincial Lucila De Ponti.

En ese caso, la iniciativa apunta a utilizar desgravaciones impositivas provinciales para entidades bancarias que reduzcan las tasas ofrecidas a familias endeudadas.

La combinación de ambas propuestas buscaría construir incentivos desde distintos niveles del Estado: beneficios tributarios a cambio de mejores condiciones financieras.

El endeudamiento familiar entra en la agenda de Rosario

El proyecto de Romero instala en el Concejo una discusión que excede al sistema financiero.

El punto central es qué margen tiene un municipio para intervenir cuando el salario deja de alcanzar y el endeudamiento comienza a utilizarse como complemento habitual de los ingresos.

El diagnóstico detrás de la iniciativa es que el crédito dejó de funcionar, para muchas familias, exclusivamente como una herramienta para adelantar consumo o financiar inversiones. En determinados hogares pasó a utilizarse para completar el supermercado, pagar servicios, afrontar el alquiler o simplemente llegar a fin de mes.

Cuando esa deuda se renueva constantemente y las tasas aumentan, la refinanciación puede convertirse en una nueva deuda en lugar de representar una solución.

La propuesta del Bloque Peronista busca intervenir justamente en ese punto: bajar sustancialmente el costo financiero para intentar que quienes todavía cuentan con capacidad de pago puedan ordenar sus obligaciones antes de quedar atrapados en un proceso de endeudamiento difícil de revertir.

Ahora la discusión pasará al Concejo Municipal, donde deberá definirse si existe acuerdo político para que Rosario utilice parte de su política tributaria como instrumento de alivio financiero.

Para Romero, la razón para hacerlo es concreta: si las deudas ya forman parte de la economía cotidiana de los hogares rosarinos, también deben formar parte de la agenda pública de la ciudad.

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