“Fue el inicio de algo”: jóvenes del Frente Renovador ven una nueva etapa en el peronismo

La presentación del libro de Diego Giuliano reunió a buena parte del peronismo santafesino y abrió un encuentro con jóvenes. Camats, Salomón y Vega aseguraron que la actividad y la presencia de Massa dejaron una fuerte expectativa de unidad y reconstrucción política.

Ignacio Camats, Antonella Salomón y Agostina Vega, integrantes de la Juventud del Frente Renovador, visitaron Democráticamente, el programa que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y analizaron la presentación del libro de Diego Giuliano, el encuentro posterior que mantuvieron con Sergio Massa y los desafíos que, desde su mirada generacional, atraviesan Rosario y distintas localidades de Santa Fe. Hablaron de formación laboral, transporte, educación, industria, nuevas tecnologías, participación juvenil y construcción política. También pusieron el acento en la necesidad de que el peronismo avance hacia una unidad que trascienda nombres y egos de cara a 2027. Sobre Giuliano, uno de los dirigentes que aparece mencionado dentro del justicialismo como posible candidato a gobernador, destacaron su capacidad para reunir sectores y proyectar una mirada provincial: “Nos sentimos muy representados con Diego, la verdad nos encantaría que se postule”, señalaron, aunque aclararon que no existe ninguna confirmación.

La presentación del libro de Diego Giuliano reunió prácticamente a todo el arco del peronismo y además contó con la presencia de Sergio Massa. ¿Qué les dejó ese encuentro?

Ignacio Camats:La presentación del libro en sí fue muy gratificante. Particularmente a mí me conmovió ver a casi la totalidad del espectro de la dirigencia peronista convocada y con un clima muy amigable. La presentación era un poco eso: nuclear a todo el espectro que hay dentro del justicialismo.

Creo que fue muy enriquecedor porque hacía mucho que no se veía y justamente Diego tiene esta capacidad de convocar y generar el encuentro, que fomenta un poco la unidad en el marco de lo que se viene, que son las elecciones de 2027.

¿Podría decirse que la presentación terminó funcionando también como una oportunidad para empezar a reunir a un peronismo que viene atravesado por diferencias?

Ignacio Camats:Sí. Después de la presentación hicimos un encuentro por la voluntad de Sergio, de Diego y también de los chicos. Se dio de manera bastante genuina. Había una posibilidad de que Sergio viniera, había una charla de que estaría bueno encontrarse, y se fue dando en la dinámica del evento.

Agostina Vega:Fue muy enriquecedor. Se nos dio la posibilidad de hablar, de contar nuestras ideas, lo que pensábamos. Diego siempre muy dispuesto, muy atento con nosotros y respetuoso. Algunos chicos nos conocimos ahí porque veníamos desde distintos ámbitos. En mi caso soy docente y era mi primera participación en un evento así. La verdad que quedé sorprendida y encantada.

La actividad tuvo una lectura política inevitable. Giuliano presentó un libro vinculado con la nueva Constitución santafesina después de haber integrado la Convención Reformadora, pero el acto terminó trascendiendo el contenido editorial. La presencia de dirigentes de distintas vertientes del justicialismo y el regreso de Massa a una actividad política relevante en Rosario funcionaron como una fotografía de un espacio que comienza a discutir su reorganización de cara a 2027.

Para los jóvenes del Frente Renovador, sin embargo, el valor estuvo también en otro aspecto: la posibilidad de que dirigentes nacionales y provinciales escucharan directamente inquietudes de una generación que enfrenta problemas concretos vinculados con el empleo, la movilidad, la educación y el acceso a oportunidades.

Una Escuela de Oficios como respuesta a la falta de oportunidades

Agostina, también estás trabajando en una Escuela de Oficios impulsada desde este espacio. ¿Cómo viene esa experiencia?

Agostina Vega:Estamos coordinando la Escuela de Oficios también por iniciativa de Diego, junto con otras compañeras, Valen y Belén, desde Armstrong, con Emiliano Gramiña como coordinador departamental. Estamos ofreciendo seis cursos de oficio.

Pude contarle personalmente cómo viene saliendo todo. Hay muchos santafesinos y santafesinas que la están pasando mal y que se están formando para ingresar más capacitados al mercado laboral.

—No es falta de intención, sino falta de oportunidades. Ahora, gracias a esta Escuela de Oficios, los chicos ven una salida, una oportunidad. Son cursos completos, con docentes, y además muchos hacen la modalidad sincrónica porque la mayoría trabaja y cuando llegan del trabajo pueden ponerse a estudiar.

¿Qué otras problemáticas pudieron conversar con Massa y Giuliano?

Ignacio Camats:Se habló un poquito de todo: de la actualidad del país, de la situación que están viviendo algunos sectores de la sociedad, del golpe a la industria, de la educación, de la salud.

—También se habló mucho de temas nuevos: neuroderechos, derecho a la privacidad, cómo parece que el celular te escucha, la injerencia que tienen los algoritmos dentro de nuestra vida cotidiana. Son temas que nos interpelan a los jóvenes. También hablamos del mercado laboral.

—A ellos les interesaba escucharnos. Había chicos que no eran necesariamente militantes de pura cepa, sino jóvenes que habían ido a escuchar qué tenía Diego para decir en la presentación y que después se interesaron en charlar un rato con Sergio y con Diego.

La formación laboral aparece como uno de los puntos donde la militancia juvenil intenta vincular la discusión política con respuestas concretas. La Escuela de Oficios funciona, según explicaron, como una herramienta para jóvenes y adultos que necesitan mejorar sus posibilidades de incorporación al mercado de trabajo.

El planteo no queda reducido a la capacitación. La conversación derivó hacia una discusión más amplia sobre la necesidad de convertir ese tipo de iniciativas en políticas públicas permanentes y articularlas con la educación secundaria y las características productivas de cada región.

Massa llegó a escuchar más que a bajar un diagnóstico

¿Cómo vieron a Sergio Massa? ¿Les transmitió algún diagnóstico sobre la Argentina o sobre Santa Fe?

Ignacio Camats:La charla no versó tanto sobre la política en sí, sino desde una posición más de escucha. Fue ver qué teníamos nosotros para decir. Él hizo algún aporte sobre temas específicos, pero no fue tanto un diagnóstico nacional o provincial, sino más bien una postura de acompañamiento hacia nosotros.

De todos los temas que hablaron, ¿cuál sintieron que generó mayor preocupación?

Agostina Vega:Yo los vi muy preocupados con el transporte, porque es un tema trascendental. Si tenemos trenes que no funcionan o funcionan mal, no podemos estudiar ni trabajar. Y para pueblos como Cañada de Gómez eso es fundamental.

—Yo soy de Armstrong y viajo todos los días a Cañada para estudiar. Se complica porque no hay frecuencias o los colectivos se rompen. Entonces uno termina dependiendo de que alguien lo pueda llevar, traer o de pagar combis que salen mucho más caras. Y el bolsillo está realmente muy golpeado.

La movilidad terminó atravesando buena parte de la entrevista porque sintetiza varios problemas a la vez: educación, trabajo, desarrollo regional y desigualdad entre las grandes ciudades y las localidades del interior.

Allí los jóvenes destacaron especialmente la experiencia de Giuliano como exministro de Transporte de la Nación y su recorrido por diferentes niveles del Estado. Para ellos, esa experiencia permite que la discusión sobre transporte no quede restringida a frecuencias de colectivos o trenes, sino que forme parte de una mirada territorial más amplia.

Giuliano y una idea de provincia hacia 2027

¿Qué propone el libro de Giuliano y por qué consideran que puede ser importante para la discusión que viene en Santa Fe?

Ignacio Camats:La ventaja con la que cuenta Diego es que no solamente tiene la experiencia en el Ministerio de Transporte, sino también en distintos ámbitos del Estado. Le tocó trabajar en el ámbito más alto de un Ejecutivo nacional, como fue el Ministerio, y también en el ámbito legislativo como diputado.

—Entonces cuenta con herramientas que le permiten hacer un análisis y proyectar. Justamente la presentación del libro era un poco para eso: explicar qué alternativa de provincia puede venir y hacia qué rumbo apunta.

—En las primeras páginas hace una enunciación de a quién va dirigido el libro: estudiantes, trabajadores, docentes, aquellos que quieren quedarse en la provincia y transformarla desde adentro. Es una invitación a pensar un rumbo distinto para quien trabaja y no le está alcanzando, para quienes están endeudados, que son muchos y es de alta preocupación.

Ustedes vienen de Rosario, Armstrong y Villa Constitución. ¿Qué futuro imaginan para esas ciudades y para la región?

Agostina Vega:A mí Armstrong me encanta. Yo elegiría siempre vivir ahí. Es una ciudad muy productiva, pero espero más apertura a lo nuevo, que los jóvenes tengamos otras oportunidades más allá de la industria, que podamos pensarnos desde otros lugares.

Antonella Salomón:En Villa Constitución tenemos Acindar, una empresa metalúrgica que está siendo muy golpeada. Existe una preocupación muy fuerte por lo que pueda pasar con la empresa.

—También tenemos muchos chicos que viajan a Rosario a estudiar y el transporte se vuelve un caos. Cuando comienzan las clases las frecuencias son prácticamente ineficientes porque muchas veces los colectivos ya salen llenos desde San Nicolás. Como estudiantes terminamos teniendo que buscar alternativas o corremos el riesgo de perder el colectivo y llegar tarde.

Las respuestas expusieron dos realidades diferentes atravesadas por una misma preocupación. Armstrong conserva una fuerte estructura productiva, pero los jóvenes reclaman diversificación y nuevas oportunidades. Villa Constitución, en cambio, observa con preocupación el futuro de uno de sus principales motores industriales.

En ambos casos, el transporte vuelve a aparecer como una herramienta estructural. La posibilidad de estudiar en Rosario o Cañada de Gómez sin mudarse, conseguir empleo en otra localidad o sostener una actividad productiva regional depende, entre otras cuestiones, de una conectividad que hoy consideran insuficiente.

Rosario como cabeza de un área metropolitana

Nacho, vos sos de Rosario. ¿Cómo pensás la ciudad dentro de ese mapa regional?

Ignacio Camats:Cuando se dio la reforma constitucional hablábamos de que Santa Fe tiene una “macrocefalia bicéfala”: dos grandes cabezas, que son Santa Fe y Rosario. Y esas dos grandes cabezas en realidad son oportunidades para construir áreas metropolitanas.

—Es decir, áreas que comprendan más allá de la metrópolis e integren a las ciudades de alrededor para evitar un fenómeno que se da en todo el mundo, que es la dificultad que tienen los municipios más pequeños para sustentarse.

—Es interesante ramificar las grandes ciudades hacia las poblaciones más pequeñas y no que las grandes metrópolis se coman a las pequeñas ciudades.

¿La autonomía y la futura Carta Orgánica pueden ser una oportunidad para Rosario?

Ignacio Camats:Sí. Una gran oportunidad va a ser la elección de 2027 y la Carta Orgánica de las grandes ciudades, como Rosario, pero también de las pequeñas.

—Rosario tiene una oportunidad para pensarse no solamente desde el centro, sino amplificada hacia las zonas más periféricas. Desde el transporte, la seguridad, la salud. Hay una multiplicidad de opciones desde las cuales se puede proyectar un modelo de ciudad que se traslade a un modelo provincial.

La idea de región aparece como una de las principales coincidencias de la charla. Rosario no debería pensarse únicamente dentro de sus límites administrativos, sino como cabeza de un entramado metropolitano que involucra movilidad, producción, empleo, salud, educación y seguridad.

En esa discusión, el libro de Giuliano y su trayectoria en transporte fueron reivindicados por los jóvenes como elementos que pueden aportar a un debate más amplio sobre el futuro provincial.

Militancia juvenil: “Más que caras nuevas, hacen falta ideas nuevas”

¿Por qué decidieron militar y qué lugar creen que deberían ocupar los jóvenes en política?

Antonella Salomón:Yo milito porque tengo mis convicciones demasiado claras y no puedo quedarme quieta ante situaciones que siento que son injustas. Me mueve completamente el espíritu de la justicia, de la justicia social sobre todo.

Agostina Vega:Yo soy militante porque estoy convencida de las ideas que representa el peronismo. Cuando pienso en mi país pienso en un país donde nos vaya bien a todos. Que pueda crecer quien tiene una empresa, pero que el trabajador también sea acompañado, cuidado y tenga sus derechos.

—Y siempre pienso mi militancia desde hacer crecer lo educativo. La educación para mí es un pilar fundamental.

¿Alcanza con ser joven para reclamar lugares de representación?

Ignacio Camats: —Creo que no estamos en una posición todavía para discutir nombres propios. Primero tenemos que pensar en un proyecto de provincia, de ciudad y eventualmente de país. Explicar el porqué y después decir: “Bueno, yo estoy para ocupar o no ocupar un lugar”.

—La juventud no es una aptitud por sí misma. Sí viene bien refrescar la dirigencia y que la gente vea caras nuevas, pero para mí lo importante, más que caras nuevas, es que vean ideas nuevas.

—¿Qué tengo yo para aportar en transporte? ¿Qué tengo para aportar en seguridad? ¿Qué tengo para aportar en educación? Además de mi cara, ¿qué puedo ofrecer? Hoy es más importante aportar a un proyecto de unidad que estar pegando codazos.

La definición marca una diferencia respecto de una discusión recurrente dentro de los partidos tradicionales: cuánto espacio deben ocupar las nuevas generaciones.

Para los integrantes del Frente Renovador, la renovación no debería medirse solamente por la edad de los candidatos, sino por la capacidad de aportar proyectos y construir experiencia.

También plantearon que el peronismo atraviesa una situación particular: no gobierna Nación, Provincia ni Rosario. Esa realidad, sostuvieron, debería obligarlo a priorizar la construcción colectiva antes que las disputas individuales.

Contra la política del grito y del odio

—¿La unidad que plantean es solamente partidaria o también supone otra forma de hacer política?

Ignacio Camats: —Creo que es interesante empezar a pensar en dirigencias serias y propositivas en reemplazo de las que vemos que no funcionan, dirigencias que transmiten odio o violencia o que apelan al grito en lugar de la palabra.

—Los jóvenes se van dando cuenta de que se cansan del grito, del ahogo constante, del odio, de esa idea de que “el otro que piensa distinto a mí no sirve para nada”.

—Nosotros estudiamos ciencias sociales y creemos en el bien común. Cada cuatro años llega el Mundial y nos damos cuenta de que todos somos argentinos y estamos unidos por una causa. ¿Por qué no estar unidos por una causa como proyectar un país mejor desde las diferencias?

—¿Esa lógica también guía la relación con jóvenes que no pertenecen al peronismo?

Ignacio Camats: —Sí. La figura de Giuliano genera la posibilidad de abrir el juego a chicos que quieren escucharlo a él más allá de una pertenencia al Partido Justicialista.

—Quizás son jóvenes que mañana no se van a afiliar al partido, pero dicen: “Este tipo tiene algo interesante para decir, tiene un proyecto”. Desde ahí se está armando genuinamente un grupo de chicos que trabajan, se encuentran y comparten ideas pensando una alternativa.

—No creemos demasiado en los grupos impostados o las alianzas forzadas. Tenemos otro modo: desde el diálogo, incluso desde el disenso, pensar con chicos que puedan aportar algo y quieran escuchar algo distinto.

Ese punto también atravesó el encuentro con Massa. Según relataron, participaron jóvenes provenientes de la UNR, la UCA, distintas carreras y diferentes sensibilidades ideológicas.

La experiencia fue interpretada como una señal de que la construcción política puede ampliarse más allá de las estructuras partidarias tradicionales y convocar a sectores interesados en determinados proyectos aun cuando no compartan una identidad política completa.

“El futuro se construye en el presente”

—¿Cómo ven el futuro inmediato?

Agostina Vega: —A mí tanto de futuro no me gusta hablar. Me gusta entendernos como que somos presente.

—Me gusta pensarnos desde la creación en el momento, en el ahora. No solamente en la planificación de lo que voy a hacer, sino ir haciendo, ir sumándose, ir construyendo desde lo colectivo, conociendo gente nueva, charlando, dialogando y abriéndose a nuevos espacios.

—Si no, los jóvenes nos quedamos con que “vamos a hacer el futuro”. Y no. El futuro se construye en un presente y hay que empezar a trabajarlo.

—¿Y cómo aparece Giuliano dentro de ese futuro político?

Antonella Salomón: —Hay chicos que fueron a escucharlo a Diego siendo de la oposición. Él mueve gente que no es solamente de la unidad del peronismo, es gente de afuera también, que en definitiva sigue siendo juventud.

—Nos sentimos muy representados con Diego. La verdad nos encantaría que se postule, pero no confirmo nada. No sabemos.

La frase inevitablemente adquiere relevancia dentro del escenario que comienza a construirse hacia 2027.

Giuliano aparece desde hace tiempo entre los dirigentes peronistas mencionados como posible candidato a gobernador, junto con otros nombres de peso dentro del justicialismo santafesino. La presentación del libro, la presencia de Massa y la convocatoria transversal del acto agregaron volumen político a esa posibilidad, aunque hasta ahora no existe una candidatura confirmada.

Los jóvenes evitaron poner el “carro delante del caballo”, pero dejaron clara su valoración del dirigente.

“Es una de las opciones más potables para lo que venga en Santa Fe”

—Después de la presentación, la charla con Massa y todo el encuentro, ¿qué sensación se llevaron?

Ignacio Camats: —A mí me dejó bastante esperanzado. Me generó una expectativa muy alta respecto de lo que puede venir.

—Me dio esa sensación de que cuando empieza a juntarse el peronismo hay algo en el ambiente que dice: “Bueno, ahora empezamos a empujar la carreta entre todos”. Con todo su peso, con lo bueno y con lo malo.

—Me dio tranquilidad de que, en definitiva, vamos todos para el mismo lado y hay algo que nos une.

—Se creó un microclima muy lindo porque había distintos actores de la sociedad: sindicatos, docentes, alumnos, dirigentes de todas las ramas del peronismo. Sentí como que fue el inicio de algo, de algo lindo. Quizás es un deseo personal, pero yo lo viví así.

—¿Y qué lugar le asignás a Giuliano en ese proceso?

Ignacio Camats: —A mí me tocó ser parte del proceso de reforma constitucional y también fui alumno de Diego. Hace diez años que escribe sobre lo que está pasando ahora y eso me parece impresionante.

—Un tipo que hace diez años está proyectando un modelo de provincia y donde se va conjugando todo lo que venía diciendo que podía pasar, me parece, como mínimo, una de las opciones más potables para lo que venga en la provincia de Santa Fe.

Agostina Vega: —Yo me quedé muy motivada. Después de la reunión fue como un empujoncito más y también un alivio de decir: “Estamos todos acá, vamos todos hacia el mismo lado y tenemos el mismo objetivo”. El objetivo es construir una Santa Fe mejor y un país mejor, siempre desde la humildad y desde la esperanza.

Antonella Salomón: —A mí me encantó el tema de la unión, poder conversar entre todos. Me quedé muy tranquila respecto de la escucha. Sentí que las ideas de los jóvenes fueron escuchadas y que no solamente generó un movimiento en nosotros, sino también en Diego al conocer nuestras necesidades.

—Me quedé muy esperanzada, con una idea de unidad muy fuerte y con mucho trabajo por delante.

El encuentro dejó así dos fotografías simultáneas.

Una corresponde a un peronismo que lentamente comienza a reunir nuevamente dirigentes después de procesos electorales marcados por divisiones y desencuentros.

La otra es generacional: jóvenes que no quieren limitarse a ocupar un lugar testimonial dentro de las estructuras partidarias y que plantean discusiones concretas sobre trabajo, educación, movilidad, tecnología, industria y desarrollo regional.

Para Camats, Salomón y Vega, ambas dimensiones deben converger.

No alcanza con la unidad electoral si no existe una idea de provincia detrás. Tampoco alcanza con promover dirigentes jóvenes si lo único novedoso es la edad.

El desafío, según expresaron, pasa por construir proyectos, ampliar la participación, escuchar incluso a quienes piensan diferente y recuperar una política que pueda ofrecer algo distinto al enfrentamiento permanente.

En ese camino, colocaron a Giuliano como una referencia importante y valoraron especialmente el gesto de Massa de participar de una conversación en la que, según remarcaron, los dirigentes fueron fundamentalmente a escuchar.

Y dejaron una definición que sintetiza el espíritu de toda la charla: el objetivo no debería ser esperar a que llegue una nueva generación para recién entonces discutir el futuro.

Como sostuvo Vega, “el futuro se construye en un presente y hay que empezar a trabajarlo”.

Compartí esta nota:

Facebook
X
Threads
LinkedIn
Email
WhatsApp

Más noticias:

Banner Universo Agofa Grande
300x250F
Tus proyectos en manos de profesionales matriculados