Miles de votos, pero ningún candidato: el cambio que propone la reforma electoral

La iniciativa del radicalismo establece una nueva regla para integrar las listas definitivas que podría modificar la competencia dentro de los grandes frentes. Los resultados de Rosario 2025 muestran quiénes hubieran quedado afuera.

El proyecto de reforma electoral de la UCR establece que, para integrar la lista definitiva de concejales luego de las PASO, una nómina interna deberá obtener al menos el 10% de los votos alcanzados por su propio frente. Una simulación con los resultados de Rosario de 2025 muestra que el cambio reduciría la representación de las minorías y podría modificar la conformación final de las listas de las principales coaliciones.

El proyecto de reforma del régimen electoral santafesino incorpora una modificación que podría tener un impacto significativo en la competencia interna de los principales frentes políticos. El artículo 79 establece un piso del 10% de los votos obtenidos por cada partido, confederación o alianza para que una lista que compita en las elecciones primarias pueda participar posteriormente de la distribución de lugares en la nómina que llegará a las elecciones generales.

La modificación adquiere especial relevancia en ciudades como Rosario, donde las principales coaliciones suelen presentar varias listas internas en las PASO. Una simulación realizada sobre los resultados definitivos de las elecciones de concejales del 13 de abril de 2025 permite observar con mayor claridad cuáles serían sus efectos en una elección similar durante 2027.

El análisis toma exclusivamente los resultados obtenidos por Más para Santa Fe y Unidos para Cambiar Santa Fe, los dos frentes que tuvieron una competencia interna significativa en aquella elección.

Un doble piso para llegar a las elecciones generales

El artículo 79 establece, en primer término, que un partido, confederación o alianza electoral no podrá participar de las elecciones generales si en las PASO no alcanza como mínimo el 1,5% del padrón electoral correspondiente al distrito.

En Rosario, durante las PASO de 2025, había 815.011 electores habilitados. Emitieron su voto 436.865 personas, lo que representó una participación del 53,60%. Se contabilizaron 404.690 votos válidos, de los cuales 381.629 fueron afirmativos y 23.061 en blanco.

Si la disposición propuesta hubiera estado vigente, el 1,5% del padrón rosarino habría representado aproximadamente 12.226 votos.

Tanto Más para Santa Fe como Unidos habrían superado ampliamente ese primer filtro: el frente peronista y sus aliados reunió 110.902 sufragios, mientras que Unidos obtuvo 84.814 votos.

Sin embargo, la principal novedad aparece posteriormente, al momento de resolver qué sectores internos tienen derecho a integrar la lista definitiva.

Para la categoría concejales, el proyecto dispone que la conformación de la nómina que participará de las elecciones generales se realizará mediante el sistema proporcional D’Hondt, pero únicamente entre aquellas listas internas que hayan obtenido como mínimo el 10% de todos los votos conseguidos por su propio frente.

Es decir, no se trata del 10% del padrón ni del total de sufragios emitidos en Rosario. El porcentaje se calcula exclusivamente sobre los votos conseguidos por la fuerza política dentro de la cual se desarrolla la interna.

Más para Santa Fe: sólo dos de ocho listas superarían el nuevo piso

Más para Santa Fe obtuvo en las primarias rosarinas de 2025 un total de 110.902 votos.

La interna fue ampliamente ganada por Rosario Sin Miedo, que reunió 83.784 votos, equivalentes al 75,55% del frente. En segundo lugar quedó Ciudad Gigante, con 11.382 votos y el 10,26%.

Detrás se ubicaron Primero Rosario con 5.348 votos; Patria Grande con 4.056; Qué te pasa Rosario con 2.801; Rosario Justa, Libre y Soberana con 1.963; Haciendo Rosario con 831 y Ahora Nosotros con 737.

Aplicando el artículo 79, el piso interno para Más para Santa Fe habría sido de aproximadamente 11.091 votos.

De las ocho listas que participaron de aquella competencia, solamente dos habrían quedado habilitadas para intervenir en el D’Hondt:

Rosario Sin Miedo, con 83.784 votos, y Ciudad Gigante, con 11.382.

Ciudad Gigante habría logrado superar el nuevo umbral por apenas 291 votos. Todas las demás listas internas quedarían excluidas automáticamente de la integración de la nómina definitiva, independientemente de los votos obtenidos.

En este caso particular, el efecto sobre los 13 candidatos titulares no hubiese sido sustancialmente diferente al resultado finalmente producido en 2025. El escrutinio definitivo muestra que Rosario Sin Miedo terminó aportando 12 de los 13 titulares y Ciudad Gigante consiguió un lugar.

La particularidad radica en que con la nueva ley esa situación ya no dependería exclusivamente del cálculo D’Hondt: cualquier sector que no alcance previamente el 10% quedaría directamente fuera del reparto.

Unidos: el cambio dejaría afuera a una lista que en 2025 obtuvo representación

El impacto sería más evidente en Unidos para Cambiar Santa Fe.

El frente obtuvo 84.814 votos y tuvo una primaria mucho más fragmentada.

Rosario Puede consiguió 38.462 sufragios y representó el 45,35% de la interna. Somos Uno alcanzó 13.594 votos, equivalente al 16,03%; Avanza Libertad consiguió 12.441, un 14,67%; y Rosario en Acción reunió 7.023 votos, equivalentes al 8,28%.

Por debajo quedaron Acuerdo Rosario con 3.136 votos, Somos Rosario con 3.040, El Impulso de los Barrios con 2.498, Unidos en Acción con 1.794, Humanos con 1.507 y Poder del Pueblo con 1.319.

Con el nuevo régimen, el 10% de los 84.814 votos de Unidos representaría un piso aproximado de 8.482 sufragios.

Así, solamente tres listas estarían habilitadas para participar de la integración proporcional:

  • Rosario Puede: 38.462 votos.
  • Somos Uno: 13.594.
  • Avanza Libertad: 12.441.

Rosario en Acción, con 7.023 votos y el 8,28% del frente, quedaría afuera.

Este caso permite observar de manera concreta el alcance de la reforma porque, con el sistema aplicado en 2025, Rosario en Acción sí obtuvo representación dentro de la nómina definitiva de Unidos.

El escrutinio oficial muestra que Melisa Herrero, candidata de esa interna, terminó ubicada en el octavo lugar de la lista titular, además de existir posteriormente representación del sector entre los suplentes.

Con el piso del 10% propuesto en el artículo 79, sus 7.023 votos ya no entrarían siquiera en el cálculo D’Hondt.

Cómo cambiarían los 13 primeros lugares de Unidos

La simulación sobre los resultados de 2025 también permite observar quién se beneficiaría de la exclusión de Rosario en Acción.

En aquella elección, la distribución de los 13 lugares titulares de Unidos otorgó ocho posiciones a Rosario Puede, dos a Somos Uno, dos a Avanza Libertad y una a Rosario en Acción. Los coeficientes utilizados en el escrutinio muestran cómo la lista que había alcanzado el 8,28% logró ingresar al reparto mediante D’Hondt.

Si se conservaran exactamente los mismos resultados, pero se aplicara previamente el nuevo piso del 10%, Rosario en Acción quedaría eliminada del cálculo.

La distribución aproximada pasaría entonces a ser:

Rosario Puede: 8 lugares.

Somos Uno: 3 lugares.

Avanza Libertad: 2 lugares.

De esta manera, el espacio que perdió Rosario en Acción sería absorbido por Somos Uno.

Posteriormente deberían realizarse los corrimientos necesarios para garantizar las disposiciones de paridad de género previstas en el propio proyecto, por lo que esa simulación permite determinar cuántos lugares aportaría cada lista, pero no trasladar automáticamente el resultado a un orden definitivo de nombres.

De 18 listas internas, solamente cinco superarían el nuevo umbral

Los resultados de 2025 permiten dimensionar otra consecuencia.

Entre Más para Santa Fe y Unidos compitieron 18 listas internas para la categoría concejales en Rosario.

Aplicando el artículo 79 a aquellos resultados, solamente cinco quedarían habilitadas para participar del reparto de candidatos para las elecciones generales:

Rosario Sin Miedo y Ciudad Gigante dentro de Más para Santa Fe; Rosario Puede, Somos Uno y Avanza Libertad dentro de Unidos.

Las otras trece quedarían fuera de la integración definitiva.

El cambio no impediría que esos sectores se presenten a competir en las PASO. Sin embargo, modifica sustancialmente el incentivo para hacerlo: una nómina que no proyecte alcanzar al menos uno de cada diez votos de su propio frente sabría de antemano que, aun reuniendo miles de sufragios, no tendrá posibilidades de colocar candidatos en la lista para las generales.

Un piso que podría reducir la fragmentación de las PASO

La modificación podría tener efectos incluso antes de la elección.

En los hechos, el piso del 10% podría fomentar acuerdos entre agrupaciones que actualmente compiten por separado dentro de una misma alianza. Sectores con una expectativa electoral inferior a ese porcentaje tendrían mayores incentivos para confluir en una lista común antes del cierre de candidaturas.

El resultado podría ser una reducción de la cantidad de listas internas, especialmente dentro de los frentes más grandes.

Al mismo tiempo, el mecanismo fortalece proporcionalmente a las corrientes que concentren mayores niveles de adhesión dentro de las coaliciones y limita la posibilidad de representación de las minorías más pequeñas.

La diferencia entre los casos de Ciudad Gigante y Rosario en Acción lo grafica con claridad.

En Más para Santa Fe, Ciudad Gigante obtuvo el 10,26% y conservaría su derecho a participar del D’Hondt apenas por encima del nuevo piso.

En Unidos, Rosario en Acción consiguió el 8,28% y, pese a que bajo las reglas de 2025 logró colocar candidatos, con la reforma quedaría totalmente excluida de la nómina definitiva.

Una reforma que modifica la lógica de las internas

El artículo 79 introduce así dos instancias diferentes de selección.

Por un lado, obliga al frente en su conjunto a alcanzar el 1,5% del padrón para participar de las elecciones generales. Por el otro, establece dentro de cada coalición un piso del 10% para que las distintas listas puedan disputar lugares mediante el sistema D’Hondt.

Esto último representa una diferencia central: alcanzar el 10% tampoco garantiza automáticamente una candidatura. El porcentaje solamente habilita a la lista interna a participar de la distribución proporcional. Después deberá obtener un cociente suficiente dentro del D’Hondt para acceder efectivamente a uno de los lugares disponibles.

Si el comportamiento electoral de Rosario en 2027 fuese similar al registrado en 2025, la reforma tendría entonces un impacto concreto sobre la conformación de las coaliciones: reduciría la cantidad de sectores con representación en las listas definitivas, aumentaría la importancia de alcanzar un volumen mínimo dentro de cada frente y obligaría a las agrupaciones más pequeñas a reconsiderar la conveniencia de competir en soledad.

En un escenario de internas fragmentadas, el 10% podría convertirse en una de las principales barreras de entrada para las minorías dentro de los grandes frentes políticos santafesinos.

Juan Francisco 1
Juan Francisco

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