La concejala Carolina Labayru pasó por el programa Democráticamente, que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y dejó definiciones sobre el presente de la gestión municipal, el funcionamiento del equipo político del intendente Pablo Javkin y los principales desafíos que enfrenta Rosario en la segunda mitad del mandato. Confirmó que continúa integrando la mesa chica del intendente, defendió la estrategia del Ejecutivo en torno al Parque Acuático y las intervenciones urbanas en la Costanera Norte, cuestionó con dureza al concejal Juan Monteverde y aseguró que, mientras la oposición ya piensa en las próximas elecciones, el oficialismo mantiene la prioridad puesta en la gestión.
Durante la entrevista también repasó distintas iniciativas impulsadas desde el Concejo Municipal, habló sobre la preparación de Rosario para los Juegos Suramericanos y sostuvo que el gran debate político del segundo semestre pasará por el presupuesto y las obras estratégicas que marcarán el futuro de la ciudad.
«Seguimos formando parte de la mesa chica»
¿Seguís integrando la mesa chica del intendente Pablo Javkin?
«Sí, sí, seguimos. Estamos ahí. Participamos de las reuniones de gabinete. Ahora no estoy yendo tanto porque estoy muy enfocada en el trabajo legislativo, con varios proyectos de ordenanza, pero sigo al tanto de toda la gestión.»
Hace seis meses asumiste como concejal. ¿Cómo vivís esta nueva etapa?
«Siempre dije que iba al Concejo para intentar resolver cuestiones que mejoren la vida cotidiana de la gente. Creo que las últimas ordenanzas que aprobamos van justamente en ese sentido: pequeñas soluciones que terminan mejorando la vida del vecino, del comerciante y de una ciudad que está en permanente movimiento.»
La primera definición política de Labayru fue confirmar que continúa siendo una de las dirigentes que integran el núcleo de confianza del intendente Pablo Javkin. Aunque hoy dedica gran parte de su tiempo a la actividad legislativa, dejó en claro que sigue participando de las decisiones estratégicas del Ejecutivo.
Su respuesta también permite entender la lógica que intenta imprimirle a su paso por el Concejo: priorizar proyectos vinculados a la vida cotidiana antes que los grandes debates partidarios.
Los Juegos Suramericanos, la gran apuesta de la gestión
Da la sensación de que el Municipio aceleró el ritmo de gestión en los últimos meses.
«Tenemos por delante los Juegos Suramericanos y eso implica muchísimas obras que se están haciendo junto con la Provincia. Son obras que van a quedar para la ciudad, para los clubes y para los vecinos. La Villa Olímpica, las piletas, el estadio Arena, el estadio multipropósito… estamos hablando de infraestructura que va a quedar para Rosario durante muchos años.»
¿Qué impacto tendrá todo eso para Rosario?
«No solamente va a impulsar el turismo, sino también la llegada de inversiones. Hoy Rosario cambió incluso la calificación que tenía para Estados Unidos. Eso permite atraer empresas, turistas y generar otra imagen de la ciudad. Todo esto responde a una decisión política muy fuerte en materia de seguridad y recuperación del espacio público.»
La concejala vinculó directamente la recuperación de Rosario con las políticas de seguridad impulsadas por el gobierno provincial y el Municipio. Para Labayru, la mejora en los indicadores delictivos y la reactivación del turismo forman parte de un mismo proceso que busca cambiar la imagen de una ciudad que durante años estuvo asociada a la violencia.
Parque Acuático: «Hay sectores que no quieren que Rosario crezca»
Uno de los grandes debates fue el Parque Acuático y también la discusión por el entorno del Monumento. ¿Cómo lo vivieron desde el oficialismo?
«A mí no me gusta llamarlo Parque Acuático porque eso es un ítem muy pequeño dentro de una reconversión integral enorme de la zona norte. Hay sectores que aprovecharon ese nombre para instalar una discusión y para no querer que Rosario crezca o que a la gestión le vaya bien.»
Muchos vecinos reclamaban que faltó diálogo. ¿Podría haberse encarado de otra manera?
«Siempre hay distintas formas de hacer las cosas. Pero también hay que entender que cuando están los recursos disponibles hay que ejecutar las obras. Si para cada intervención importante hubiera que abrir procesos eternos de consulta, muchas veces terminaríamos perdiendo la posibilidad de hacerlas.»
Las respuestas de Labayru dejan en evidencia la posición del oficialismo frente a una de las mayores controversias urbanas del año.
Por un lado, reivindica la necesidad de avanzar rápidamente con obras estratégicas cuando existe financiamiento disponible. Por otro, relativiza las críticas por la falta de participación ciudadana y sostiene que detrás de buena parte de la oposición al proyecto existen intereses políticos más que reclamos vecinales genuinos.
La dura crítica a Monteverde: «Tiene dos caras»
Da la sensación de que el debate terminó convirtiéndose también en una pelea política con Juan Monteverde.
«Él solo se subió al ring. Primero fue a la Justicia y pidió que se pararan todas las obras. Después fue al Concejo y presentó un proyecto para que se reactivaran algunas. Entonces, ¿en qué quedamos? Yo por eso hablé de ‘Harvey Dos Caras Monteverde’. Porque dice una cosa en un lado y otra distinta en otro.»
¿El oficialismo ya piensa en las próximas elecciones?
«No. Cuando estás en gestión y tenés tantas cosas para hacer, la prioridad no pasa por las elecciones. Me parece que quienes están pensando permanentemente en lo electoral son ellos. Nosotros estamos concentrados en terminar obras y seguir gestionando.»
El segundo semestre: presupuesto y grandes obras
¿Qué temas dominarán la agenda política de los próximos meses?
«El gran debate va a ser el presupuesto. Ahí aparecerán las grandes obras que el Ejecutivo pretende llevar adelante y también las herramientas de financiamiento necesarias para concretarlas. Ese será uno de los debates más importantes del año.»
Mientras tanto siguen impulsando proyectos vinculados a la vida cotidiana.
«Sí. Trabajamos en iniciativas como los boxes para motos en obras en construcción, las redes de compra para pequeños comerciantes o la actualización de normas que habían quedado obsoletas, como la regulación de los bares americanos. Muchas veces mejorar una ciudad también pasa por resolver problemas concretos y cotidianos.»
¿Dentro del equipo ya hablan de candidaturas o del escenario electoral?
«Me parece muy apresurado empezar a hablar de candidaturas. La gente no está en un clima electoral. Lo que quiere es que le resuelvan los problemas cotidianos. Hay mucho por hacer todavía y ese es el foco de la gestión.»
¿Qué es lo que más te reclaman los vecinos?
«De todo. Arbolado, baches, semáforos. Me siguen identificando mucho con el contacto directo y trato de responder todos los reclamos. Muchas veces también aprovecho para enseñarles cuáles son los canales que tiene el Municipio para hacer esos pedidos.»
La entrevista dejó una fotografía bastante clara del momento político que atraviesa el oficialismo rosarino.
Labayru confirmó que continúa formando parte del círculo de confianza del intendente, defendió sin matices las principales decisiones de la gestión, especialmente en torno al Parque Acuático y la transformación urbana, y eligió confrontar abiertamente con Juan Monteverde, a quien acusó de mantener un doble discurso sobre las obras públicas.
Al mismo tiempo, buscó instalar una idea que el Ejecutivo pretende repetir de cara al segundo semestre: mientras la oposición comienza a mirar el calendario electoral, el Municipio asegura que su prioridad sigue siendo terminar obras, ejecutar inversiones y llegar a 2027 mostrando una ciudad distinta a la que recibió al inicio de la gestión.


