El dirigente peronista Eduardo Toniolli pasó por Democráticamente, el programa que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y dejó definiciones sobre mirada de la ciudad de Rosario: cuestionó con dureza la gestión de Pablo Javkin, aseguró que el transporte público de la ciudad está “roto”, sostuvo que el actual oficialismo perdió la iniciativa que caracterizó durante años al Frente Progresista y planteó que la ciudad necesita recuperar un proyecto productivo, ferroviario, portuario e industrial adaptado al siglo XXI. También habló del armado electoral del peronismo, su relación con Juan Monteverde y evitó anticipar cuál será su propio lugar en 2027.
“El intendente tiene que defender a los rosarinos”
Toniolli recordó que conoce políticamente a Javkin desde sus años de militancia estudiantil y contrapuso aquella trayectoria con su posición actual.
—Cuando él era dirigente de la FUR, yo era militante estudiantil secundario. Lo conocí en las tomas del año 95 contra la Ley de Educación Superior y la Ley Federal del menemismo. Si vos venís de determinada construcción política que rechazaba históricamente las políticas neoliberales y tu sello distintivo ha sido nacer a la política desde ahí, me parece que no podés convertirte de un día para el otro en una especie de camaleón que acepta pasivamente este tipo de políticas.
Pero Javkin tiene también la responsabilidad de administrar Rosario.
—Está claro. Vos tenés que gobernar una ciudad, la segunda o tercera ciudad más importante del país, tenés responsabilidades. No es lo mismo Eduardo Toniolli, que desde algún lugar legislativo o desde el llano fija una posición, que el intendente de la ciudad. Ahora, el intendente sí tiene una responsabilidad básica, que es defender a los rosarinos y a las rosarinas.
Y allí puso como ejemplo la eliminación de los subsidios nacionales al transporte.
—Te sacan los subsidios al transporte y no decís ni mu. Pero no solamente no decís ni mu, tampoco vas y activás judicialmente. Tuvimos que ir nosotros, un grupo de legisladores nacionales, provinciales y municipales, a la Justicia.
El transporte fue uno de los puntos donde Toniolli concentró sus críticas más severas sobre la gestión municipal.
Recordó que durante administraciones nacionales de diferentes signos políticos el peronismo acompañaba desde el Concejo los reclamos municipales por una distribución más equitativa de los subsidios. Según su mirada, esa actitud cambió radicalmente frente al gobierno de Milei.
¿Cómo describís actualmente el transporte público rosarino?
—Los que eran leones reclamando al Gobierno nacional hoy son gatos siameses al pie del Presidente de la Nación, sin decir absolutamente nada. Con un transporte roto. No existe más el transporte público en la ciudad de Rosario.
—Colectivo casi no hay, frecuencia no hay, transporte nocturno casi no hay a la noche. Eso en Rosario nunca pasó al nivel que pasa hoy, nunca pasó. Podías tener más o menos frecuencia, pero Rosario era distinto en ese sentido.
¿Y qué responsabilidad tiene Javkin sobre esa situación si la Nación eliminó los subsidios?
—En esto tiene mucho que ver el Gobierno nacional con el retiro de subsidios. Sí, no todo, pero tiene mucho que ver. Después está la gestión local del transporte. Pero tiene mucho que ver. ¿Y no vas a decir nada? ¿No vas a activar nada judicialmente?
Toniolli agregó una lectura política sobre el crecimiento de las aplicaciones de transporte.
—Yo tengo para mí que la inacción frente a las aplicaciones ilegales tiene que ver con que le salvan las papas al intendente, generando las condiciones para que la gente mínimamente se pueda mover, muchas veces a un precio más barato que el transporte colectivo, que no tiene frecuencia.
“Hay algo que se agotó” en Rosario
La conversación avanzó entonces hacia 2027 y una pregunta inevitable: si después de décadas de gobiernos del socialismo, el Frente Progresista y posteriormente Unidos, existe una oportunidad para que el peronismo vuelva a gobernar Rosario.
Toniolli evitó dar por ganado un proceso electoral que todavía ni siquiera comenzó, pero formuló un diagnóstico contundente sobre el oficialismo local.
¿Hay tiempo para construir la unidad del peronismo?
—La unidad del peronismo es que los distintos sectores definan jugar en la misma herramienta electoral. Eso es para mí la unidad. No necesariamente unidad es unanimidad. Si está esa aceptación de todos los sectores de que la herramienta en la que transitar el proceso electoral es un frente común del peronismo y de otras fuerzas políticas, me parece que eso ya es.
—Después nos ordenaremos los distintos sectores en función de afinidades, miradas comunes, intereses comunes. Si está la herramienta frentista para trabajar todos juntos, después no hay que tener miedo a que se exprese esa oferta en el marco de las PASO. Siempre hemos defendido las PASO. Una, dos, tres, cuatro, cinco opciones o cien, las que sean, mientras se tramiten en una PASO.
¿Y eso puede convertir al peronismo en una alternativa competitiva?
—Creo que si esto es así, el peronismo va a ser competitivo en la provincia de Santa Fe el año que viene y ni hablar a nivel nacional.
En ese escenario aparece inevitablemente Juan Monteverde, referente de Ciudad Futura y uno de los dirigentes opositores más instalados de Rosario.
La relación entre los distintos sectores peronistas y el espacio de Monteverde atravesó tensiones durante el último proceso electoral. Toniolli reconoció diferencias, aunque descartó trasladarlas al plano personal.
¿Cómo está hoy tu relación con Juan Monteverde?
—Nosotros hablamos con todos los sectores dentro del peronismo y el panperonismo. No tenemos hoy ningún inconveniente en hablar con ningún sector. Por supuesto, el cierre del año pasado fue un cierre electoral nacional conflictivo que reacomodó fichas de alguna manera.
¿Te dolió lo que ocurrió?
—No. En la política me parece que no hay que tramitar las cosas a nivel personal. Sí tenemos divergencias con respecto a la conducción del partido, sobre cómo se gestiona el partido, cómo se resuelven y cómo se resolvieron cuellos de botella que se nos presentaron.
—Como buen peronista me referencio en la palabra del general Perón, que decía que hay que hablar nada de las personas, poco de las cosas y mucho de las ideas. Hoy tenemos nuevamente la posibilidad de las PASO. Nos ordenaremos en función de las PASO y ahí sabremos, en el orden nacional, provincial y local.
“El Frente Progresista, hoy Unidos, muestra un desgaste importantísimo”
¿Creés que llegó el momento del peronismo en Rosario?
—Eso lo va a decidir nuestro pueblo a través del voto. Yo de lo que estoy convencido es que por lo menos hay algo que se agotó, que es esta historia del Frente Progresista, hoy Unidos, que ha mostrado un desgaste importantísimo.
Toniolli considera que el cambio fundamental no es solamente electoral, sino político.
—Pasó de ser una fuerza que mostraba todo el tiempo iniciativa y que tenía una idea y un modelo de ciudad, que me podía gustar más o menos pero quedaba claro hacia dónde iba, a convertirse en una fuerza muy deslucida, cuyo único objetivo es seguir manteniéndose en el poder.
Y agregó otra acusación política:
—En ese afán lo que no ha dejado de hacer es tratar de agregar pedazos de otras fuerzas electorales, en general del centro para la derecha, para poder seguir sosteniéndose. Y hoy está buscando, hay que decirlo, un acuerdo con La Libertad Avanza. Después habrá que ver cómo se tramita ese acuerdo: si es en un frente más amplio o en un acuerdo de “no me jodas demasiado, te dejo el orden nacional y dejame a mí este nicho para poder seguir disfrutando de las mieles del poder”.
La Rosario que imagina Toniolli
Más allá de la discusión partidaria, el tramo final permitió conocer qué diagnóstico realiza Toniolli sobre la estructura económica y social de Rosario y, fundamentalmente, qué ciudad cree que debería construirse hacia adelante.
Su mirada parte de una premisa: Rosario no puede pensarse independientemente del modelo económico nacional.
Si considerás agotado el modelo actual, ¿qué debería ofrecer como alternativa el peronismo para Rosario?
—Rosario es una ciudad que está muy atada a los ciclos nacionales. Ese pretendido rosarinismo orgulloso de sí mismo que dice “no me importa quién gobierne a nivel nacional porque nosotros tenemos…” es una verdad a medias.
Toniolli recordó el impacto que tuvo sobre la ciudad la desindustrialización de los años 90.
—Rosario fue durante décadas, del primer peronismo en adelante, una ciudad de pleno empleo y en la década de los 90, en muy pocos meses, producto de la política económica del menemismo, pasó a tener 30% de desocupación. Fue víctima de la destrucción del modelo de desarrollo industrial.
¿Y cuál debería ser entonces el proyecto futuro?
—La resolución real y efectiva pasa, entre otras cosas, por un proyecto de país que vuelva a reconstruir esa Rosario ferroviaria, portuaria e industrial que alguna vez fue, adaptada al siglo XXI, por supuesto.
—Hay un montón de nuevas industrias que no son con chimeneas, pero que Rosario tranquilamente puede desarrollar y que en algún punto ya la atraviesan. Pero tiene que estar inserta en un proyecto de país que permita que no tenga una especie de alzas y bajas como las que estamos viviendo.
Su cuestionamiento alcanza también al discurso oficial sobre seguridad. Toniolli valoró la reducción de homicidios, pero consideró insuficiente presentar ese resultado como la resolución estructural del problema.
Para el dirigente, seguridad, desarrollo productivo, transporte, educación y arraigo territorial forman parte de una misma discusión.
¿Rosario puede construir ese modelo independientemente de Santa Fe y de la Nación?
—No se puede pensar una Rosario sin ir de la mano de la Provincia y de la Nación. No hay una ciudad ni una provincia pujante en una Nación en derrota. Eso está claro.
—Por eso uno defiende el federalismo, pero el verdadero federalismo, que no es autonomismo o insularismo. El verdadero federalismo es la integración de una Nación, de un país de manera armónica, donde se desarrollen igualitariamente distintos sectores y donde se pueda construir con arraigo.
¿Y cómo se vincula ese desarrollo territorial con la seguridad?
—Los problemas de seguridad de Rosario, del conurbano de Rosario y de Santa Fe y su conurbano no se resuelven exclusivamente pertrechando las fuerzas de seguridad o con mejores códigos penales. Eso puede ser un aporte.
—Se resuelven, o sería un gran aporte para su resolución, construyendo una provincia donde miles y miles de pibes y pibas que nacen en el interior profundo puedan desarrollarse en sus localidades y no necesiten irse a vivir a los conurbanos de estas grandes ciudades a buscar algo que después no encuentran.
Toniolli puso como ejemplo el transporte ferroviario y la educación. Señaló que un estudiante de Casilda o Cañada de Gómez debería tener la posibilidad de estudiar en la Universidad Nacional de Rosario sin verse necesariamente obligado a mudarse a la ciudad.
El planteo sintetiza su mirada de futuro: una Rosario metropolitana conectada con su región, integrada a una provincia más equilibrada y vinculada a un proyecto nacional productivo.
¿Dónde jugará Toniolli en 2027?
La última pregunta quedó inevitablemente vinculada a su futuro personal.
No te pregunté por tu lugar. ¿Dónde te vamos a encontrar electoralmente?
—No lo sé. A esta altura no lo sé. Hay que discutir otras cosas. Todavía no tenemos reglas porque tampoco se aprobó. Cuando las tengamos seguramente diremos un montón de cosas más.
Pero dejó una certeza.
—Uno es un militante, tiene una trayectoria y pertenece a un espacio, una fuerza política. En mi caso, el Movimiento Evita, con mucho arraigo en la provincia de Santa Fe, mucho desarrollo, y vamos a estar aportando y dando la pelea. De seguro.


